Juzgado el vendedor de una moto que después de cobrar no hizo la entrega al comprador

El que fuera propietario de Motorgoracing S.L, Fernando Z.C, juzgado este martes por vender una moto que finalmente no entregó al cliente pese a quedarse con los 9.400 euros entregados por éste, ha reconocido la "deuda moral" y económica.

El procesado, durante el juicio que ha quedado visto para sentencia en la Audiencia de Valladolid, ha explicado que a principios de enero acordó verbalmente con un cliente, Alberto C.Ll, la venta de una motocicleta Honda CBR 600 que tenía en depósito en su tienda y que en realidad era propiedad de una empresa madrileña.

 

Aunque recibió los 9.400 euros del precio estipulado, el vendedor, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha explicado que antes de entregarla era preciso primero limitar su potencia dado que el comprador era conductor nobel, de ahí que solicitara a Motos Barragán, establecimiento madrileño propietario del vehículo, un kit específico y la documentación correspondiente.

 

Sin embargo, Fernando Z. sostiene que no llegó a recibir las piezas de Madrid ni la documentación y más tarde tampoco pudo devolver el dinero de la venta fallida por problemas de tesorería, ya que, como así ha denunciado, su todavía esposa, de la que estaba en proceso de separación y llevaba la administración de Motorgoracing S.L, vació en poco más de dos días las cuentas de la sociedad con varios reintegros por importe superior a los 7.000 euros.

 

"SÓLO SÉ DE TORNILLOS Y CAMBIOS DE ACEITE"

 

"Entiendo que tengo la responsabilidad de devolver el dinero. Si he cometido un delito por no saber llevar una empresa y saber sólo de tornillos y de cambios de aceite, soy responsable", ha declarado el imputado, quien ha responsabilizado a su esposa de todo lo ocurrido y de su actual situación, ya con su antiguo establecimiento cerrado, desahuciado de su casa y "embargado por todos los lados. ¡Mi mujer me ha arruinado la vida!".

 

La supuesta víctima, por su parte, ha indicado que tras desembolsar el dinero por la moto el imputado le aseguró que la entrega del vehículo se materializaría en unos tres días, el tiempo que tardaría en tramitar una papeles de emisión de gases, y sin embargo la misma se demoró y demoró hasta que finalmente se vio obligado a interponer la correspondiente denuncia.

 

"Me devolvió finalmente 150 euros", ha asegurado Alberto C.Ll, quien en 2010 contaba con 19 años, se acababa de sacar el carné y su máxima ilusión era la compra de aquella moto con el dinero que a lo largo de los últimos veranos había logrado ahorrar con trabajos esporádicos en la construcción y la vendimia.

 

Por su parte, el verdadero propietario de la motocicleta, el empresario madrileño Juan José Barragán, de Motos Barragán, ha reconocido que el procesado tenía en depósito varios vehículos de su propiedad e intervenía como intermediario en la venta de los mismos. Sin embargo, ha precisado que llamó personalmente a Fernando Z. para que se abstuviese de vender la Honda CBR 600 porque ya él había llegado a un acuerdo con un cliente extranjero.

 

El empresario tuvo finalmente que trasladarse a Valladolid a recoger su moto y otras de su propiedad expuestas en la nave de Motorgoracing ante los problemas para contactar con el acusado y dado que éste no terminaba de devolverle la Honda.

 

El Ministerio Fiscal, que califica los hechos como un delito de apropiación indebida, y la acusación particular, que los considera una estafa agravada, han mantenido invariables sus peticiones de pena para el procesado, un año y tres meses y cuatro años de cárcel, respectivamente, mientras que la defensa ha pedido un fallo absolutorio y, subsidiariamente, en caso de condena ha solicitado a la Sala que aplique a su patrocinado la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas.