Juicio en Valladolid contra uno de los implicados en la clonación de tarjetas en una gasolinera

El 'gasolinero', autor material de la duplicación, fue condenado en enero a dos años de cárcel. El juicio tendrá lugar el jueves.

La Audiencia de Valladolid sienta el próximo jueves, 5 de noviembre, en el banquillo a Gilberto A. de la R. por clonar entre los meses de marzo y abril de 2009 en la gasolinera 'Feroslu' de Laguna de Duero las tarjetas de crédito de clientes que luego fueron usadas para realizar compras con cargo a las cuentas de los legítimos propietarios de las mismas.

 

En su escrito de calificación provisional de los hechos, el Ministerio Fiscal tipifica los hechos como un delito de falsicación de tarjetas de crédito, que afectan a una pluralidad de personas y en el marco de una organización criminal, y otro de estafa continuada y solicita para él una pena de cinco años de prisión, junto con el pago de indemnizaciones por importe global de casi 20.000 euros, que debería de abonar junto con otro presunto cómplice, Gaspar L.A, que permanece prófugo de la Justicia, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Se da la circunstancia de que el autor material de la clonación, el empleado de la gasolinera de origen dominicano Elpidio Antonio M.A, ya fue condenado por estos mismos hechos en enero a una pena de dos años de cárcel, frente a los ocho solicitados por el fiscal, al aplicarle la Sala las atenuantes de confesión y la muy cualificada de dilaciones indebidas, como consecuencia de la dilatación injustificada de la causa, al tiempo que se le impuso el pago de indemnizaciones por importe de 10.300 euros.

 

El fallo no aplicó entonces la agravante de pertenencia a una organización criminal, ya que no fue posible acreditar tal circunstancia debido a la imposibilidad de tomar declaración a los otros dos acusados, Gilberto A. de la R. y Gaspar L.A, también de origen dominicano y que se encontraban en situación de busca y captura.

 

Sin embargo, uno de estos dos supuestos cómplices, Gilberto A. de la R, sí será juzgado ahora este jueves por idénticos hechos después de que fuera interceptado hace poco más de un mes en la terminal del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

 

AMENAZADO POR UN PELIGROSO 'NARCO'

 

Durante el juicio celebrado contra el 'exgasolinero' el pasado mes de enero, el condenado, que carece de antecedentes penales, confesó la autoría de los hechos pero en su descargo alegó que se vio obligado a clonar las tarjetas bajo las amenazas y coacciones de un compatriota al que identificó como Eleuterio Guante, un peligroso narcotraficante, como así denunció, que le advirtió de que si no se sometía a sus pretensiones sería responsable de lo que pudiera ocurrirle a su familia, residente en Santo Domingo y a la que tenía perfectamente localizada.

 

Elpidio Antonio se limitaba a copiar las tarjetas con un aparato denominado 'skimer' mientras que otras personas se encargaban del volcado de la información de las bandas magnéticas en otros plásticos falsificados y los denominados 'pasadores' las usaban luego para efectuar las compras, escalón este último en el que se hallarían los también dominicanos Gilberto A. de la R. y Gaspar L.A., en paradero desconocido por aquellas fechas y que esquivaron así el banquillo de la Audiencia Provincial.

 

La defensa de Elpidio Antonio había solicitado un año y medio de prisión al considerar que en los hechos concurrían las atenuantes de confesión y dilaciones indebidas y la eximente de miedo insuperable, petición esta última que no fue atendida por la sala. "Basta meterse en Internet para saber quién es este señor y cómo se las gasta", advirtió entonces la defensa.

 

A lo largo del proceso judicial quedó patente que las investigaciones conjuntas realizadas por la Guardia Civil y la Policía Nacional no concluyeron con la desarticulación de la supuesta banda, integrada por más personas de las finalmente imputadas, debido a que el propietario de la estación de servicio rechazó que Elpidio siguiera clonando tarjetas, bajo supervisión de los investigadores, a fin de identificar a la totalidad de los implicados.