José Zorrilla: un apasionado de lo paranormal
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José Zorrilla: un apasionado de lo paranormal

Estatua de José Zorrilla en la Plaza homónima. JUAN POSTIGO

El autor vallisoletano reconoció que se le apareció su abuela y el mismísimo demonio.

El escritor José Zorrilla era un apasionado de lo paranormal. ¿O es que acaso no conoce usted la leyenda? Se trata de los últimos poetas romanticistas del panorama nacional que recurre constantemente en sus obras a hablar de muertos, fantasmas, apariciones o conjuros. En su obra ‘Recuerdos del tiempo viejo’ el escritor narra cómo siendo desde pequeño tan miedica su musa trataba con las compañeras del dios romano Plutón, que era el dios de los infiernos.

 

Zorrilla empezó a mostrar este gusto por lo paranormal en su natal Valladolid. Donde está ubicada la Casa - Museo José Zorrilla, el escritor asegura que se encontró con el fantasma de su abuela Nicolasa y, además vio al mismísimo Satán.

 

¿Y por qué? Pues porque durante su niñez Zorrilla iba todos los días junto a su madre a misa en la Iglesia de San Martín, donde fue bautizado. Durante la celebración de estas, su imaginación viajaba entre las imágenes y las luces del altar y una que llamaba su atención era la talla de un jinete montado en un caballo tordo que partía su capa con su espada para abrigar a Jesucristo.

 

Tanto le llamó la atención esa imagen que consiguió que sus padres le regalasen un caballo blanco de cartón y una espada de hojalata para recrear la escena continuamente. También tenía fascinación por el altar de San Miguel donde había un guerrero armado casco de voluminosas plumas, levantando su espada sobre el demonio.

 

También soñaba con estas escenas continuamente. En sus sueños mezclaba las imágenes, donde podía ver al arcángel con la sonrisa del demonio o a San Martín tumbado como lo hacía este ser de los infiernos.

 

Hasta que José Zorrilla se encontró con el diablo una mañana de un frío invierno. El niño, que se encontraba sentado en un balcón, columpiaba sus piernas hacia la calle. Disfrutaba el crío de la sensación del frío, la humedad y la niebla que cada invierno acompaña al Pisuerga.

 

“De repente sentí el trote de un caballo que venía por el lado de San Martín; al volver yo la cabeza hacia aquella parte, entraba ya por la calle de la Ceniza un jinete tan gallardo como colosal, que con la cabeza llegaba al rodapié de los balcones de mi casa.  Su caballo blanco y de ondulada crin avanzaba cabeceando, y bufando, y arrojando por sus narices dos nubes de caliente vapor, que en la fría atmósfera se desvanecían, y el jinete sonriéndome desde que apareció a mis ojos”. ¿Qué le parece? Son declaraciones de José Zorrilla en 'Recuerdos del tiempo viejo'.

 

Cuando el jinete se acercó al balcón, el escritor romántico reconoció la fascinadora sonrisa, de blanquísima dentadura y labios rojos, que veía cada mañana en la imagen del diablo postrado ante San Miguel.

 

Zorrilla, inocente niño, fue corriendo ‘muy contento’ a contarle a su madre que había visto al diablo montado sobre el caballo de San Martín. Ella, lógicamente, no le creyó. Esta fue la primera aparición que vivió el poeta y que marcaría su estilo literario prácticamente fantástico cuando llegó a la edad adulta.

Comentarios

Qw 07/02/2021 11:38 #1
Un apasionado de lo sobrenatural y del lsd tambien

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