Javier Baró dejó una deuda de 750.000 euros como herencia de su gestión en el Balonmano Valladolid

Javier Baró, primero por la derecha, en una recepción en la Diputación a la directiva del BM Valladolid.

Javier Baró, la persona de confianza que parece acompañar a Mike Hansen en la nueva aventura del Club Baloncesto Valladolid, dejó una deuda de 750.000 euros en su gestión como gerente del Balonmano Valladolid.

Javier Baró vuelve a los escenarios deportivos después de su paso por el Club Balonmano Valladolid, donde desempeñó el cargo de gerente con la presidencia de Jaime González, hermano del ex jugador internacional de balonmano y en la actualidad segundo entrenador del Atlético de Madrid de la Liga Asobal.

 

Javier Baró llegó al deporte gracias a las influencias de su hermano Fernando, un reconocido traumatólogo que trabajó para el Balonmano Valladolid y también estuvo en el Real Valladolid. Al baloncesto también parece que aterriza gracias a otro hermano, en este caso Carlos Baró, arquitecto del Ayuntamiento de Valladolid y cercano al alcalde de la ciudad, Javier León de la Riva. A todo ello se une una vinculación entre las familias de Hansen y Javier Baró para acabar de cerrar un círculo que en diversos sectores del deporte ya se considera inexplicable.

 

Javier Baró salió del Balonmano Valladolid tras una polémica gestión dejando un club endeudado con más de 750.000 euros de déficit en unos tiempos donde era mucho más sencillo gestionar recursos, conseguir patrocinadores y encauzar cualquier gestión deportiva que en estos tiempos de crisis. Fue la época de cambiar el concepto de club que pasó de un proyecto doméstico a luchar por otras metas deportivas con contratos elevados. Incluso el propio Javier Baró, que siguió unos meses en el Balonmano Valladolid después de la salida de la presidencia de Jaime González, solicitó un aumento de su salario que le fue denegado. En ese momento abandonó el club. Era el mes de agosto de 2005 y oficialmente se marchó argumento "falta de ilusión". El presidente que tomó el relevo de Jamie González, Dionisio Miguel Recio, argumentó que "nadie era imprescindible".

 

En sus tiempos en el Balonmano Valladolid realizó unas declaraciones contra Grupo Norte y Michelin, patrocinadores principales por entonces del club, que no gustaron nada en ambas empresas. 

 

Los primeros movimientos apuntan a su implicación total en el Club Baloncesto Valladolid y ya se ha reunido con Mike Hansen y con el actual presidente del Patronato, Juan Vela.