Israel Galván en su laberinto

La crítica cultural de Ágreda en Tribuna Valladolid.

Cuando le preguntaron a Israel Galván qué o quién le llevó al baile, respondió “Mi madre bailaba estando embarazada de mí y con tres años mi padre me puso a bailar. Sentí que me conectaba con algo, que era otra forma de comunicación. El baile fue un regalo de mis padres”.

 

Israel Galván trae al LAVA su espectáculo Fla.Co.Men. Tienes que ser muy valiente, libre y estar muy seguro de ti mismo… todo al mismo compás para que la historia que pretendes contar merezca la pena. Y claro que valió la pena. Un cosquilleo te recorre el cuerpo, te invade,  viéndole  bailar, danzar, moverse… Y esta cabal demostración de que hay felicidad en el cuerpo y en los ojos de los espectadores.

 

Porque en Fla.Co.Men hay alegría, miedo y desesperación. Que el baile para IG es un regalo se lo toma al pie de la letra. Hace tiempo que eligió (el que elige, deselige) alejarse de los vaivenes del baile flamenco y su dictados.

 

Son muchas las emociones que este espectáculo pone en juego con una riqueza difícil de resumir. Los músicos que acompañan a IG son una prolongación de su personalidad. ¡Qué bien lo hacen! Tienen una cosa que el espectador agradece: saben que el placer no hay que demorarlo y, sí, ofrecerlo a la menor oportunidad en cuanto las velas soplan con viento favorable.

 

La obra de IG es él. Mi obra, podría decir tranquilamente, soy yo. Las diferentes identidades que vemos durante el espectáculo tienen identidad propia e independiente –eso es lo complicado- . Su hábitat es la fantasía, poblado del espíritu libre de Carmen Amaya, basada en sus experiencias vitales, las reales y las imaginadas.

 

La belleza es revolucionaria. Y la vanguardia también. Porque IG es un vanguardista que reivindica la belleza. Porque la belleza es la que ilumina el mundo y la vida del artista.

 

Guardaré siempre mucha gratitud a Israel Galván por su espectáculo de esta noche en el LAVA, hubo momentos, muchos momentos, que casi me tienen que hacer la respiración artificial por la emoción que me causo ver a un artista auténtico. Fla.Co.Men  tiene que verlo todo el mundo. Que cada cual luego la juzgue como crea conveniente. Esa es la grandeza de IG y la grandeza del arte. Es un código abierto.