Irene dela Cuesta, nuevo estudio para seguir creciendo

La diseñadora vallisoletana amplia su taller y su tienda con un nuevo espacio en la calle Regalado, un lugar de fantasía, luminoso y decorado con mimo, donde esta emprendedora explica a TRIBUNA las ilusiones y los retos que afronta tras cinco años como profesional.

Hace cinco años, Irene dela Cuesta abrió su primera tienda en Valladolid. Lo hizo, como la dijeron sus padres -gracias a los cuales pudo abrir el negocio- para que "fuera haciendo mis cositas, probando". Este sábado 20, de enero de 2018, la diseñadora vallisoletana deja atrás esa 'pequeña prueba' para dar el salto a un nuevo espacio más grande, en la calle Regalado, en el que desarrollar por completo su creatividad.

 

La incipiente trayectoria de esta profesional comenzó junto a su proyecto de final de carrera, ya que ese fue el año en el que abrió su primer estudio. Hasta entonces "había hecho alguna cosa en casa, que subía a Internet", una vocación que tuvo su origen dentro de su familia: "Siempre me ha gustado el mundo de la moda, y mis dos abuelas eran modistas. Es una pena que esto no lo hayan podido ver".

 

¿Cómo hacer crecer un negocio desde cero? Irene dela Cuesta cuenta su experiencia y sus primeros pasos, que consistieron en crear una imagen potente en Internet. "Trabajé mucho el tema online, SEO, SEM, diseñé mi página web, tarjetas... Y en el momento que tienes una o dos clientas, se lo cuentan a otras tres, y así vas creciendo. En Valladolid funciona muy bien el boca a boca" rememora la joven emprendedora, nacida en 1988. Ahora, sus diseños se han podido ver, entre otras, en la alfombra de la Seminci, de donde rescata uno de sus diseños favoritos, "el que llevó la presentadora Melina Matthews", de color rojo, en la 59 edición.

 

Melina Matthews, en Seminci. A. MINGUEZA

 

EL PROCESO CREATIVO PARA CREAR VESTIDOS DE CEREMONIA

 

Aunque es capaz de hacer todo tipo de prensas, Irene dela Cuesta se ha especializado en diseñar a medida todo lo relacionado con ceremonias. "Es a lo que me quiero dedicar, a vestir a invitadas y novias" reconoce, especialmente enfocada en la mujer, de quien conoce las necesidades y sabe enseguida qué es lo que buscan. "Hay clientas que no tienen ni idea de lo que quieren, otras que saben lo que no quieren, y luego está la que dice 'quiero algo así'. Siempre hago una primera cita para sacar el diseño, vemos líneas y telas, y yo dibujo en directo siempre con ellas, a medida que dibujo me van diciendo cómo lo quieren. Cuando tengo el dibujo final, doy el presupuesto al instante".

 

Normalmente todo el proceso se completa en unos tres meses, según el volumen de trabajo, el tiempo que se tarde en decidir las telas, y también lo que tarden los proveedores -siempre trabaja con marcas españolas- en servirlas. Aunque, gracias a su destreza, es capaz de hacer vestidos en un solo día: "Si tengo a la clienta en la tienda, o si es para mí, lo puedo hacer en un día porque puedo probarlo y quitarlo las veces que necesite". ¿El precio? "Lo básico, dentro de lo que hacemos a medida, estaría en 450 euros para un buen vestido pero sin excentricidades. Evidentemente según el tipo de tela puede subir más".

 

UNA TIENDA MUY DE VALLADOLID

 

Irene dela Cuesta nació en Valladolid, y aquí quiere desarrollar su carrera, una ciudad que "me gusta y un sitio donde me quedaría, la gente de aquí me gusta, y son clientes muy fieles". Se suele decir que Valladolid es una buena ciudad para testar negocios y espectáculos, y que si aquí funciona, es probable que lo haga en el resto de España. Y, en el caso de esta emprendedora, el negocio funciona. "La gente habla súper bien de mí, incluso tengo clientas que se han ofrecido a venir a ayudarme estos días. Son encantadoras, las mejores clientas son las mías" dice con orgullo, y completa que el único sitio por donde querría expandir su marca es en el sur, porque "ellos llevan la ceremonia al summun".

 

Y con cautela, marca sus objetivos. "Con que la nueva tienda funcione igual que la anterior, me vale. Año a año voy mejorando, y ahora vamos a poder agrandar el negocio y coger más trabajo, ya que el otro sitio se quedaba pequeño, venía mucha gente y no cabía en la tienda, me pedían trabajo y no podía cogerlo" explica. Por eso este cambio, que integra tienda y taller en el mismo espacio, supondrá un salto hacia delante, el segundo que da en su trayectoria profesional ya que el primero fue el poder contratar a su primera empleada, también llamada Irene: "Lo del nombre fue casualidad, lleva un año y medio y me ha cogido muy bien el hilo" indica satisfecha.


 

¿CÓMO RECONOCER UN IRENE DELA CUESTA?

 

Esta diseñadora, que reconoce preferir las bodas de verano "porque no me gustan los abrigos" y que no la gustan los escotes palabra de honor ("Si los hago es por obligación, no me gusta ese corte y no creo que siente bien a la mayoría de personas que lo llevan"), apela a sus clientas para saber cómo definir sus creaciones. "Son vestidos sencillos, me gustan mucho los terciopelos, la tela de crepé, elementos brillantes. También los escotes y las espaldas abiertas con detalles llamativos. Cuando salen mis vestidos en la Seminci siempre hay gente que me manda fotos y me dice 'esto es tuyo', las clientas lo identifican" reflexiona Irene dela Cuesta, que además es profesora en la Escuela de Diseño de Valladolid y a quien le gustaría hacer "estudios de sastrería, es un trabajo que admiro mucho".

 

Ella, que tiene en su página web un espacio dedicado a las imágenes que la envían sus clientas denominado 'las chicas de Irene dela Cuesta', pone en valor la importancia de diseñar para todo tipo de mujeres. "Suelo trabajar con ciertos modelos de Valladolid, con las que ya tengo confianza, sé el cuerpo que tienen y cómo se mueven. Pero es importante ver a mujerer reales, y como diseño a medida confecciono las tallas que la clienta quiera"

 

A partir de este sábado, a las 20 horas de la noche, la boutique celebrará su inauguración y el lunes será el momento de continuar con el trabajo, con el reto de "poder vivir tranquila de esto, sin estrés", una vida que la permita "viajar y ver cosas nuevas, coger inspiración". Y seguir un camino que sirva también para poner a Valladolid en el mapa de la moda. 

 

Comentarios

Observador 20/01/2018 10:33 #4
Pues para querer vender su trabajo, parece que más quisiese lucirse ella, por la fotos mostradas. Creo que las redes sociales hacen a muchos jóvenes creer que la vanidad es un buen negocio.
Maria y Berta 19/01/2018 17:49 #3
Los vestidos de novia, madrina e invitada de mi boda fueron espectaculares. Mucha suerte en la nueva tienda, eres una gran profesional.
clara 19/01/2018 13:36 #2
La ultima foto es suficiente para saber lo que hace
Laura 19/01/2018 07:39 #1
Y para ti las mujeres curvys no existen solo modeló delgada .... En fin

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