Actualizado 15:19 CET Versión escritorio
Valladolid

Investigadores de la UVa sintetizan nuevos productos farmacéuticos a partir de esteroides

Se trata de buscar nuevas rutas sintéticas más sostenibles, es decir, menos contaminantes, más económicas y más rápidas. 

Publicado el 14.10.2015

El Grupo de Investigación de Síntesis de principios activos y química de esteroides de la Universidad de Valladolid (UVa), dirigido por el profesor Alfonso Pérez Encabo, trabaja codo con codo con la industria farmacéutica con el fin de desarrollar nuevos productos y nuevas rutas sintéticas, es decir, formas innovadoras de obtener compuestos orgánicos de interés farmacéutico.

 

Como explica Pérez Encabo, el trabajo del grupo con el sector farmacéutico se centra principalmente en los esteroides, un conjunto de productos naturales que están presentes en gran variedad de compuestos terapéuticos por su potente actividad fisiológica. “Los esteroides son posiblemente los compuestos que más aplicaciones tienen a nivel de principio activo, ya que están presentes en medicamentos antiinflamatorios, agentes de estimulación de crecimiento, anticonceptivos orales, o para el tratamiento de los efectos colaterales de la quimioterapia, el asma o la artritis", apunta.

 

Por ello, “es uno de los campos en los que más dinero se ha invertido en investigación, tanto industrial como académica, en las últimas décadas", lo que ha motivado que sea “una de las líneas que más ha contribuido al desarrollo general de la química orgánica".

 

No obstante, el mercado de los esteroides es complejo. Son pocas las empresas que se dedican al desarrollo de este tipo de productos y una disminución en el coste por kilogramo, aunque sea escasa, puede suponer una importante ventaja competitiva. “Nosotros trabajamos en el diseño de nuevas rutas sintéticas más verdes, es decir, menos contaminantes, más económicas y más rápidas, con reactivos más fáciles de utilizar, de forma que la accesibilidad a este tipo de productos sea cada vez más sencilla. Se trata así de mejorar el proceso y ser más competitivos", subraya el investigador.

 

La importancia de desarrollar nuevas rutas sintéticas radica además en que las modificaciones en la estructura de los esteroides orgánicos y la introducción de nuevas sustancias pueden dar lugar a mejores productos desde el punto de vista terapéutico, o bien por aumento de la actividad deseada o bien por la disminución de los efectos secundarios.

 

La industria farmacéutica demanda que se tenga que administrar menos cantidad de producto cada más tiempo, con menos efectos secundarios y que sea cada vez más específico, es decir, que el fármaco solo afecte a ese proceso que se desea atacar", asegura Pérez Encabo.

 

NUEVOS ANTICANCERÍGENOS

 

El Grupo de la UVa, que actualmente está formado por una decena de investigadores, es un referente en la transferencia de conocimiento desde la universidad hacia el tejido empresarial. A través de artículos 83 (contratos de trabajos de carácter científico, técnico o artístico con el sector empresarial), que son gestionados por el Parque Científico Universidad de Valladolid (PCUVa), el equipo colabora con una de las industrias farmacéuticas más importantes a nivel autonómico, Crystal Pharma, empresa perteneciente al Grupo Gadea.

 

Entre los productos que han desarrollado destaca el fulvestrant, que se utiliza en el tratamiento del cáncer de mama en estado avanzado, o el acetato de abiraterona, que se administra en algunos tipos de cáncer de próstata y cuya patente internacional está siendo explotada por Crystal Pharma.

 

Trasladamos nuestros recursos, nuestro conocimiento y nuestros resultados a la empresa. Trabajamos de la mano y complementamos el trabajo de investigación que realizamos en la universidad con el que hace la industria. Solemos tener reuniones periódicamente para orientar la investigación y llegar a los objetivos tanto de la empresa como de nuestro grupo, que no son otros que desarrollar procesos que sean lo más sostenibles posibles", detalla el investigador, quien lamenta que a veces la transferencia no está lo suficientemente valorada a nivel administrativo.

 

Tenemos un problema y es que nuestros resultados tienen que ser protegidos, de forma que hasta que no se obtiene una patente no podemos publicarlos en artículos científicos. Esto nos perjudica porque a la hora de pedir proyectos de investigación la Administración valora las publicaciones y solemos tener un retraso de 3-4 años desde que obtenemos los resultados hasta que los publicamos. La Administración quiere que hagamos transferencia pero después no lo valora en su justa medida y eso para nosotros es un hándicap", concluye.