Inclusport Castilla y León trabajará para lograr la inclusión de grupos sociales a través del deporte

Yeray Lamariano, Andrea Reyes, Óscar Perales y Kiko Fuentes. INCLUSPORT

Comenzará el desarrollo de su proyecto con Autismo Valladolid, con entrenamientos de balonmano todos los martes por la tarde en el polideportivo del colegio Jesuitinas.

La asociación sin ánimo de lucro Inclusport Castilla y León trabajará con el objetivo de lograr la inclusión de grupos sociales a través del deporte, en especial a través del balonmano, para lo que inicia su labor en Valladolid con la idea de extenderse en el futuro a toda la Comunidad.

 

Inclusport comenzará con el desarrollo de su proyecto con Autismo Valladolid, con entrenamientos de balonmano todos los martes por la tarde en el polideportivo del colegio Sagrada Familia Hijas de Jesús, Jesuitinas, aunque han anunciado que ya han llegado a acuerdos con Red Íncola para iniciar en próximas fechas el trabajo con ellos y que están hablando con otros colectivos.

 

"Queremos llegar a los colectivos que tengan más complicado el practicar deporte y queremos que puedan practicarlo", ha señalado Óscar Perales, fundador de la asociación junto a Yeray Lamariano.

 

"También queremos concienciar a clubes para que aporten parte de su presupuesto a proyectos de inclusión", ha añadido Lamariano, que ha dejado claro que el objetivo final es la "inclusión total".

 

Fomentar la inclusión mediante la creación de actividades deportivas; ayudar a la concienciación de la problemática de los diferentes grupos en riesgo de exclusión social y la formación de monitores de diferentes deportes para llevar a cabo actividades inclusivas son los puntos de partida de Inclusport Castilla y León.

 

De hecho, su trabajo tiene como fin que grupos en riesgo de exclusión por diferentes motivos como necesidades especiales, pobreza, etcétera, acaben "formando parte de equipos y grupos con otras personas que no estén en riesgo de exclusión".

 

Junto a Óscar Perales y Yeray Lamariano ha estado esta mañana Andrea Reyes, una de las monitoras que va a trabajar día a día con un equipo de unos 30 técnicos.