"Incertidumbre y desasosiego" en la Cofradía de la Pasión ante la posible venta del convento de San Quirce y Santa Julita

Imagen del convento de san Quirce y Santa Julita, junto a la iglesia del mismo nombre.

La cofradía tiene sede en el templo del monasterio, que han puesto a la venta las monjas cistercienses. Fuentes del arzobispado aseguran que no quieren que la iglesia se desacralice y se destine a otro uso.

Hace unos meses las tres últimas monjas cistercienses que habitaban el Monasterio de San Quirce y Santa Julita tomaron la difícil solución de dejar el convento e integrarse en el de las Huelgas Reales, también en Valladolid y también de la misma orden. La escasez de vocaciones y el mermado número de religiosas impulsó el traslado.

 

Entonces las propietarias del monasterio (la comunidad cisterciense) lo pusieron a la venta. Según ha podido conocer este periódico hay algunos compradores interesados en adquirir el inmueble. La pregunta es obligada ¿se incluirá la iglesia en la operación? Fuentes cercanas al arzobispado confirman que la intención es no desacralizar el templo, sede de la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo desde hace 25 años.

 

El alcalde de la cofradía penitencial asegura que la hermandad está viviendo este proceso del que no saben “absolutamente nada, porque nadie nos ha informado de nada” con “incertidumbre y desasosiego”. “La única certeza que tenemos es que el monasterio actualmente está vacío y en venta. No sabemos cómo quedará la cofradía”, dice Luis José Lázaro Giménez.

 

Desde el círculo cofrade se pide al arzobispado que el templo San Quirce y Santa Julita siga manteniendo su función actual y mantenga la sede de la Cofradía de la Pasión, para que no ocurra como en el caso del convento de Santa Catalina de Siena, propiedad de las monjas dominicas, que quiere adquirir el Ayuntamiento de Valladolid para dedicarlo a complejo deportivo.

 

La Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo lleva instalada en la iglesia de San Quirce, en la Plaza de la Trinidad, desde hace 25 años, donde han logrado adecuar el templo a su labor penitencial. La historia de la Cofradía ha sido errante en el último siglo. De la iglesia original de La Pasión, ahora convertida en sala municipal de exposiciones, se trasladaron -a principios del siglo XX- hasta San Felipe Neri, y de allí a la iglesia del Santuario. No fue su última ubicación porque, antes de llegar a la Iglesia de San Quirce y Santa Julita, tuvieron una estancia temporal en La Magdalena. Ahora esperan poder mantener esta sede, perfectamente consolidada en una de las cofradías más históricas de la Semana Santa de Valladolid.