Incertidumbre en las asesorías de Valladolid por el continuo cambio de leyes

El colectivo expresa su malestar y pide al Gobierno menos "improvisación" mientras se les han acumulado los ERTE, prestaciones, ayudas, presentación de impuestos  del primer trimestre y el comienzo de la campaña de la Renta.

Ignacio Blanco, socio de Blanco Consultores.

Las gestorías y asesorías de Valladolid están "hasta arriba de trabajo, desbordadas" desde que se decretara el Estado de Alarma por el coronavirus. Su labor es fundamental en estos tiempos y con la llegada del confinamiento se han unido el pago de impuestos y las solicitudes de ayudas y prestaciones, con múltiples solicitudes de ERTES. Desde Blanco Consultores, situada en plena calle Mantería de Valladolid, cuentan cómo están manejando esta pandemia.

 

"Somos un despacho integrado por profesionales con más de veinte años de experiencia en el sector de la consultoría a empresas, en los ámbitos fiscal, contable y laboral", cuenta Ignacio Blanco, uno de sus socios.

 

Tal y como asegura, este tiempo es una mezcla de sentimientos: "Estamos viviendo una etapa de incertidumbre que se junta con el caos que origina el Gobierno y el estrés porque intentamos atender al máximo número posible de personas, dando la mayor normalidad al trabajo, pero sabiendo que en ocasiones estás manejando situaciones que varían de un día a otro".

 

De igual modo, indica que están "agudizando el ingenio" porque no todos sus clientes tienen en estos momentos medios para enviar los documentos como deben hacerlo y dificulta determinadas gestiones. "Estamos dando nuestro mejor servicio, pero en condiciones más complicadas y exigentes que las habituales", señala el socio de esta asesoría que ayuda a alrededor de 125 empresas.  

 

Ya no es solo que estén "desbordados", sino que han visto su trabajo multiplicado por dos, y que a su habitual labor se han sumado una tramitación elevada de ERTES, que se ha convertido en una tarea incierta debido a la poca claridad del Gobierno. A este respecto, aseguran que el mayor impedimento que se encuentran es la incertidumbre: "El Gobierno anuncia una serie de medidas que posteriormente publica en un Real Decreto, más tarde aclara en una disposición ministerial y en muchos casos finalmente se desdice”.

 

Dada la situación, desde el sector reclaman "mayor transparencia y claridad" para poder realizar su trabajo con la mayor eficiencia posible. Para dar solución a este problema desde la asesoría se realizan diariamente consultas a las distintas administraciones implicadas y se ha establecido contacto con otras asesorías de la ciudad para obtener un ‘feedback’ sobre los distintos temas a tratar.

 

FUTURO INCIERTO

 

Con la mente puesta en que el Estado de Alarma pueda darse por finalizado el 11 de mayo, aseguran que la crisis que está generando el coronavirus va seguir haciéndose notar entre las empresas vallisoletanas. "Está claro que por mucho que se levante el Estado de Alarma una parte importante de las empresas no van a poder reiniciar su actividad de un día para otro. Sectores como la hostelería y el comercio van a salir muy perjudicados y habrá que esperar a ver qué ayudas reciben para que los efectos negativos sean lo más suaves posibles. Sería interesante la posibilidad de prórroga de los ERTES en estos y otros sectores, más allá del Estado de Alarma", indica.

 

Por otro lado, existe una latente preocupación de que lo que ahora son ERTES al poco tiempo acaben convirtiéndose en ERES porque el 2020 va a ser un "año desastroso" para PYMES y autónomos.