Icíar Bollaín: “La vejez va a ser un temazo para el cine en 2050”

Icíar Bollaín. SEMINCI

La directora y actriz ofreció una masterclass en la que mencionó a la exministra Carmen Alborch, que horas después fallecía. “Recuerdo cómo una mujer de pelo rojo corrió hacia mí en el Teatro Calderón y me abrazó para felicitarme por ‘Hola, ¿estás sola?’, le había encantado la voz de las mujeres en la película”. En el Aula Mergelina habló además de su intención de seguir realizando “cine con carne”, de la “búsqueda de la naturalidad” en sus actores y de su aprendizaje al lado de directores como Erice, Felipe Vega, Borau o Ken Loach.

Era el año 1995 e Icíar Bollaín acudía a la Seminci con su ópera prima, una película hoy de culto para el cine español en la que la atrevida directora improvisaba con la interpretación de unas jóvenes de veinte años Candela Peña y Silke. “Eran mis amigas y en la película aparece lo que estábamos viviendo en ese momento. Me daba hasta vergüenza ajena escuchar esos diálogos que a mí me hacían gracia pero temía que al resto no”. Un cine que “buscaba la naturalidad, aunque no fuera tan vistoso”. Con esos temores se presentó en el festival vallisoletano y se llevó el Premio Público.

 

Pero además consiguió arrebatar un gesto que este miércoles recuperó Bollaín: “Recuerdo cómo una mujer de pelo rojo corrió hacia mí en el Teatro Calderón y me abrazó para felicitarme por ‘Hola, ¿estás sola?’, le había encantado la voz de las mujeres en la película”. Horas después de este recuerdo se anunció el fallecimiento de la exministra socialista de Cultura tras dos años de lucha contra el cáncer.

 

Encandiló al público vallisoletano, a Alborch y pronto surgieron más hitos en su carrera. Llegó en 2003 el gran éxito con ‘Te doy mis ojos’, dura y eficaz historia sobre malos tratos con Laia Marull y Luis Tosar. Una carrera imparable con paso importante en Seminci de nuevo en 2010 con ‘También la lluvia’, su visión sobre el descubrimiento de América. Ahora regresa con ‘Yuli’, un film sobre el bailarín cubano Carlos Acosta, un viaje por la vida de esta leyenda de la danza y primer bailarín negro en interpretar algunos de los papeles más famosos del ballet.

 

Variedad de temas rigen su cinematografía, por lo que Icíar Bollaín no quiere encasillarse. No le gusta la etiqueta de ‘cine social’. “No me parece un gran plan decir ‘vamos a ver una película de cine social’. Me suena a cine de menos calidad, aburrido, triste”, se defiende, y asegura que cuando imagina una película no se detiene a confirmar si se trata de cine social. “Lo que pienso es que, como hacer cine es muy costoso, habrá que optar por un tema pertinente, que hable de algo con carne. Hay mucho cine de consumo que no te deja nada”. Se adelanta al futuro y propone una fuente de relatos para los que tengan en mente producir una película: "La vejez va a ser un temazo en 2050, momento en el que va a haber mucha gente mayor”.

 

La directora, que firma muchas de sus películas con su pareja el guionista Paul Laverty, desentrañó la evolución de su cine desde aquel experimento de ‘Hola, ¿estás sola?’. Al principio “intentaba que el espectador estuviera cerca de los personajes, la cámara se movía cuando se movían los actores”. Sus referentes los directores Felipe Vega y Ken Loach trabajan así. “Con el tiempo hice cosas más complicadas, con guiones ambiciosos y con apuesta visual potente”, indicó. Aunque los intérpretes siguen con su libertad. “Pienso que los actores tienen que tener espacio y tiene que haber naturalidad, pero tampoco llevo a rajatabla ninguna forma de trabajar”, puntualizó.

 

Ante un thriller o una historia de acción, el argumento funciona sin más. Lo complejo llega cuando sólo hay personajes con sus vivencias y pensamientos. “Esos personajes son el material dramático y lo que tienes que cuidar. Los colocas de una manera que con la cámara ya dices cosas”. Desveló sus secretos antes del rodaje. “Dibujo un cómic y pienso cómo puedo contarlo mejor. Hay cosas muy sencillas: están juntos o separados, los ruedo desde atrás o me pongo delante. Hay mucho trabajo de puesta en escena que cuenta”. Como actriz trabajó con tan solo 15 años con Víctor Erice. “No me enteraba de mucho, solo recuerdo que había mucha gente en el rodaje”. Con Ken Loach rodó ‘Tierra y libertad’. “Pulveriza todas las normas a lo hora de hacer cine”.

 

El director de la Seminci, Javier Angulo, presentó a la invitada y moderaron el encuentro Félix Blanco y Pablo Romero, una cita llamada ‘Literatura y política. Políticas y Literatura’ enmarcada en el IV Congreso Internacional de Jóvenes Hispanistas. “Me parece muy acertado el título porque el cine de Icíar es política, tiene una ideología, una intención, precisó Angulo.

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