Hostias para celíacos
Cyl dots mini

Hostias para celíacos

La tienda de artÍculos religiosos del Santuario de la Gran Promesa importa de Alemania formas para comulgar sin apenas gluten, que son permitidas por la Iglesia. 
 

Para un cristiano una de las partes más importantes de la Eucaristía es la Consagración, por la cual el sacerdote recuerda la institución del sacramento convirtiendo el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo. Un momento que predecerá a la comunión, en la cual los fieles tomarán a Jesucristo en forma de hostia consagrada.

 

Es este un pan ácimo de harina de trigo con forma circular. De un tiempo a esta parte, estas formas -que normalmente se elaboran de forma artesanal en el interior de conventos religiosos- se fabrican también sin gluten, para que los celíacos cristianos también puedan participar del sacramento religioso.

 

TRIBUNA ha visitado la Iglesia del Santuario de la Sagrada Promesa de Valladolid. Allí la comunidad que se encarga de la tienda de objetos religiosos explica a este periódico que por el momento las hostias para celíacos se importan desde Alemania, ya que los dos conventos que fabrican estos panes ácimos en Valladolid (Samaritanas de Viana y Agustinas de Medina del Campo) aún no han incluído en su elaboración eliminar el gluten.

 

¿Todo? No. Porque las hostias para celíacos, llevan un porcentaje mínimo de trigo, según ha ordenado el Vaticano, de lo contrario no podría ser pan ácimo de trigo y la Iglesia no lo autorizaría para su consagración.

 

"El pan que se emplea en el Santo Sacrificio de  la Eucaristía debe ser ácimo, de trigo y hecho recientemente para evitar cualquie peligro de que se corrompa", explica la Santa Sede, en una circular remitida a los obispos en la que se trata está problemática, en la que concluyen que "las hostias elaboradas sin nada de gluten son materia inválida para la Eucaristía". No obstante, la cantidad con la que se elaboran es tan ínfima que los celíacos pueden comulgar sin peligro, advierten fuentes cercanas al obispado.

 

María Asunción, una religiosa auxiliar parroquial, explica que ellas distribuyen este tipo de hostias entre muchas parroquias de Valladolid y provincia. "Aquellos sacerdotes que saben que entre sus fieles hay algún celíaco suelen llevar estas formas", explica con una sonrisa, mientras muestra una bolsa de 100 unidades que vende a un "precio muy ajustado". También aprovecha y muestra todo tipo de objetos religiosos a la venta: desde vino para consagrar, hasta las vestiduras del sacerdote y todo tipo de santos: "La Virgen de Lourdes, la de Fátima y el Sagrado Corazón de Jesús se llevan la palma".