Herrera, Fuensaldaña, Tordesillas, Boecillo, Simancas, Puente Duero... el largo viaje de Pingüinos hasta la actual sede de la Hípica Militar

Imagen de uno de los desfiles de Pingüinos. TRIBUNA

La concentración invernal más importante de Europa quiere convertir su actual sede en un lugar fijo, donde Pingüinos siga creciendo.

Decir Pingüinos en Valladolid es, irremediablemente, pensar en la concentración invernal más importante de Europa. Un encuentro que surgió en el año 1982 de un grupo de amigos que consiguieron retar al frío y reunir a poco más de tres centenares de valientes. La ilusión, el esfuerzo y la pasión por las dos ruedas de Turismoto permitieron que años más tarde esta concentración fuera un referente con casi 30.000 inscritos.

 

Pero el viaje ha sido largo y dificultoso, con paradas en diversas estaciones, donde Pingüinos fue sumando pasajeros. Herrera de Duero, Fuensaldaña, Tordesillas, Boecillo, Simancas, Puente Duero y la actual sede de la Antigua Hípica, en Valladolid, han sido los escenarios en los que miles y miles de moteros han puesto el calor a las gélidas temperaturas de enero, haciendo de Pingüinos la concentración más importante de cuantas se celebran.

 


HERRERA DE DUERO (1982-1984)

320 personas arrancaron la aventura con el recién creado club Turismoto, a finales del 1981. Fue a primeros de marzo cuando se estableció el campamento en Herrera de Duero para dar comienzo a la primera edición de Pingüinos, sin imaginar en lo que se convertiría años más tarde.

 

En los siguientes años, también con el pueblo vallisoletano de Herrera como escenario, la concentración pasó a celebrarse en enero sufriendo las inclemencias del duro invierno en la provincia, y con el éxito de lograr mantener un evento que se mantenía en cuanto al número de participantes rozando los cuatro centenares en cada edición.

 


FUENSALDAÑA (1985-1987)

Tres ediciones de Pingüinos acogió el municipio de Fuensaldaña, la de 1985, 1986 y 1987. Fue en este lugar donde se vivió la edición más fría que se recuerda con mínimas que alcanzaron los -15º y máximas que no llegaron a los cero grados. Ya en el último año, la cifra de moteros aumentó hasta los 750 participantes, adquiriendo además un cariz solidario.

 


TORDESILLAS (1988-2000)

La de Tordesillas fue la etapa más larga y consolidada de la concentración. Las magníficas instalaciones que brindaba el municipio permitieron que Pingüinos ganara en fama y en participación. Primero en el área de descanso de los Portugueses y, a partir de 1996, en Valdegalindo, año a año la fiesta ganaba adeptos de una manera espectacular. En 1988 fueron 1.160 personas las que estrenaron la nueva localización: en 1990 casi 3.000; 4.000 en 1991; más de 7.000 en 1992 y 12.000 en el 93.

 

Pingüinos ya era imparable y cada vez más gente, de todos los lugares de España y de Europa, se sentían atraídos por la fiesta, con su desfile de antorchas y los 'pingüinos de oro' (de 1998) ya consolidados, así como rutas turísticas vinculadas al motociclismo. Tan solo los temporales de nieve eran capaces de frenar el flujo de gente.

 

 


BOECILLO (2001-2007)

En su veinte cumpleaños, Turismoto se cambió a la capital. Fue una decisión complicada y discutida, aunque los datos de participación fueron en aumento. De los más de 17.000 moteros de 2001 se llegó a los 27.000 de 2007. Fue en esta época, donde Turismoto nombró Pingüino de Honor a su majestad el Rey Juan Carlos I.

 

 


SIMANCAS (2008)

En 2008, la concentración vuelve a mudarse. Esta vez lo hacen en los pinares de Simancas, localidad cercana a la capital. Se bate un nuevo récord, el que de momento es la cifra más alta de inscritos: 28.812. Ante tal afluencia de gente se apuesta por buscar ubicaciones más amplias y más cómodas.

 


PUENTE DUERO (2009-2014)

Tan solo un año duró Pingüinos en Simancas; en 2009 se trasladaba a la cercana Puente DueroDurante estos años Pingüinos se mantuvo con una excelente afluencia superior a los 25.000 inscritos por edición, con la salvedad de que durante estos años se restringió el acceso a cualquier vehículo que no fuesen motos con el objetivo de recuperar el espíritu con el que empezó la concentración.

 


SUSPENSIÓN (2015)

El nuevo asentamiento en Puente Duero desembocó en muchos problemas legales. El espacio sobre el que se asentaba la concentración era de protección natural, por lo que los tribunales tumbaron la posibilidad de organizar allí una nueva edición.

 

El ambiente festivo se enturbió y comenzaron los problemas administrativos que derivaron en cruces de declaraciones constantes entre el ex presidente Parellada y los regidores de la ciudad, primero De la Riva, y luego Óscar Puente. También dentro del propio club surgieron conflictos entre sus miembros. El año 2015, por primera vez en su historia, no se celebraba Pingüinos.

 

 


ANTIGUA HÍPICA MILITAR (2016-2018)

En 2016 continuaron los desacuerdos y el Ayuntamiento de Valladolid decidió organizar una Fiesta de la Moto en la parcela de la Antigua Hípica Militar. A pesar de las malas condiciones climatológicas, cerca de 5.000 moteros apoyaron la iniciativa que sirvió, para que en 2017, se recuperase la concentración bajo la marca de Pingüinos y se superasen los 22.500 inscritos. Se han realizado algunas inversiones para mejorar las instalaciones y se ha añadido otra parcela, perteneciente a los Padres Paúles. Óscar Puente dice que Pingüinos ha regresado para quedarse en la Antigua Hípica, que aspira a convertirse "en sede permanente". De momento, este año se espera batir un record y llegar a los 30.000 inscritos.