“He vivido los últimos dos ascensos del Real Valladolid y me encantaría estar en el balcón del Ayuntamiento para el siguiente”
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“He vivido los últimos dos ascensos del Real Valladolid y me encantaría estar en el balcón del Ayuntamiento para el siguiente”

Fernando Calero es el único futbolista vallisoletano en la primera plantilla del Pucela y asegura a TRIBUNA que su objetivo es ascender al conjunto blanquivioleta.

Fernando Calero, en la puerta de Los Anexos. GONZALO RICO

El sueño de cualquier niño que juega en el equipo de su barrio o pueblo es poder llegar a jugar en la máxima entidad de la provincia y al nivel más alto. El caso de Fernando Calero Villa (Boecillo, Valladolid; 14-09-1995) no dista mucho del resto, aunque la gran diferencia es que él sí pudo conseguirlo. Para ello ha tenido que trabajar mucho e incluso salir de su casa para crecer. Ahora solo le falta el último paso para alcanzar el objetivo final: jugar en Primera con el Real Valladolid.

 

El camino de este joven central, cuyo ídolo es Zidane, no ha sido sencillo. En él se ha encontrado a entrenadores, que a la vez fueron formadores, como Chema Abril o Rubén Albés, a quienes destaca. Salió para jugar en las categorías inferiores del Málaga y en el verano de 2016 regresó al Promesas. Le bastó un año para convencer a la dirección deportiva y pasar a formar parte del primer equipo, siendo el único vallisoletano en él.

 

Ahora, tras un mal inicio, como él mismo reconoce, cuenta a Tribuna de Valladolid cómo ha sido su primera temporada en el fútbol profesional tras anotar su primer gol en Segunda, justo antes de la final de este sábado (20:30 horas) ante Osasuna, donde espera dar un nuevo paso hacia su sueño.

 

PREGUNTA: ¿Cómo está viviendo la semana?

RESPUESTA: Con tranquilidad. Venimos semanas atrás jugándonoslo todo. Hay que afrontarlo como una final, pero con la suficiente tranquilidad para poder realizar un buen partido.

 

P.: Se ve una tensión especial en los entrenamientos; sobre todo con el choque entre Ontiveros y Gianniotas del pasado martes.

R.: Son lances del juego. En cualquier entrenamiento o partido hay una patada que puede sentar un poco mal a un compañero. Hubo esa disputa, un par de empujones. Es la tensión de que esto acaba y queremos participar.

 

P.: Se han vendido todas las entradas para el sábado y habrá lleno en Zorrilla.

R.: Queremos que sea una caldera. La semana pasada creo que influyó bastante la afición del Zaragoza en el partido. Esta semana nuestra afición tiene que ser el jugador número doce y apretar incluso antes del partido para llevarnos en volandas hacia el objetivo.

 

P.: Hablando de Zaragoza, menuda polémica.

R.: Fue un partido bastante complicado. Los dos penaltis son bastante rigurosos y yo no los hubiera pitado; al igual que pienso que la expulsión tampoco fue. Fue una toma de decisiones condicionada por el ambiente y la presión. Hubiera sido mejor jugar once contra once, sin agentes externos.

 

P.: El equipo no perdió la cara y parece otro.

R.: No teníamos nada que perder y queríamos buscar el empate. El equipo se vació hasta el último momento.

 

P.: Y al final llegó su primer gol profesional. ¿Cómo se siente?

R.: Estoy contento en lo personal por el gol, pero tampoco sirvió para mucho, ya que no pude ayudar al equipo con puntos. Anotar goles no es de mis facetas principales, pero siempre es bonito poder hacerlo.

 

P.: ¿Qué tal el cambio de Luis César Sampedro a Sergio González?

R.: No es por menospreciar a Luis César, pero los equipos después de un cambio de entrenador tienen otra actitud. No porque antes no la tuviéramos, sino que a veces se necesitan esos cambios. Con Sergio nos están saliendo mejor las cosas y quizá por eso todo resulte más positivo.

En los primeros partidos no estuve al nivel

P.: Pasaron 12 jornadas hasta que fue titular en Liga. Viendo la pretemporada, parecía que iba a estar en el once desde el inicio. ¿Por qué se hizo tan larga la espera?

R.: En pretemporada me sentí muy bien. Tuve la mala suerte de lesionarme la semana anterior al debut liguero y a partir de ahí me costó coger ritmo. En los primeros partidos no estuve al nivel, la verdad; soy sincero conmigo mismo. Fui cogiendo confianza hasta dar mi mejor versión.

 

P.: Después participó en algunos partidos hasta que se afianzó en la jornada 24. ¿Premio a la constancia?

R.: La temporada en Segunda es muy larga y tienes que estar siempre ahí. Nunca puedes bajar los brazos porque no sabes cuándo te va a llegar la oportunidad. Así ha sido e intento aprovecharla en cada partido.

 

P.: En noviembre, cuando no había participado demasiado, se produjo ampliación de contrato hasta junio de 2021. ¿Le dio tranquilidad?

R.: Sí. Desde el primer momento quiero agradecer la confianza de la directiva y el presidente. No estaba jugando y ver que confían en ti para un proyecto de futuro es muy bonito.

 

FOTO: GONZALO RICO

 

AÑO DE ADAPTACIÓN

 

P.: El equipo se quedó durante un tiempo con tres centrales tras la salida de Guitián. ¿Les sorprendió la decisión?

R.: Valoraron todo. Tenemos una plantilla bastante polivalente; Moyano ha jugado de central, Luismi también lo hizo en el Nàstic… Aunque no estuviera bastante cubierta por posiciones naturales, otros jugadores podrían haber jugado ahí sin ningún problema.

 

P.: Ha jugado con Guitián, Deivid y ahora con Kiko Olivas. ¿Se ha entendido especialmente mejor con alguno de ellos?

R.: Cada uno me ha aportado su personalidad, su granito de arena. Con todos he estado muy cómodo.

 

P.: El último en llegar fue Rotpuller, que no ha jugado. ¿De él también ha aprendido?

R.: Sí, claro. De todos se aprenden cosas. No ha tenido oportunidades, pero tiene experiencia. Le veo un buen jugador.

 

P.: ¿Cómo considera que ha sido su evolución esta temporada?

R.: De adaptación a la categoría. Cada salto que das te cuesta al principio por el ritmo de juego y la experiencia de los rivales. Ha sido lo más importante para mí.

 

P.: Se está viendo al central que la pasada temporada brilló en Los Anexos y parece que hay Fernando Calero para rato.

R.: Ojalá sea así y que vaya a más esto (sonríe). No me pongo metas, ni barreras. Intentaré mejorar cada día para superarme.

 

CANTERA

 

P.: Está en el primer equipo con Toni y Anuar, los otros dos de la generación del 95. Parece que el club finalmente se ha decidido apostar por la cantera.

R.: Este año hemos sido nosotros tres, con Mayoral también a punto, y la temporada pasada fueron Jose y Ángel. Estos últimos años se está apostando bastante por la cantera y ojalá pueda seguir así. Para eso tenemos que seguir dando el nivel. Los equipos se forjan por gente de la casa y también por los de fuera que aporten galones. Este año hemos hecho una buena combinación y ahora queremos culminarla.

 

P.: Este curso le ha costado al Promesas…

R.: Segunda B es una categoría muy difícil, pero creo que los chavales han hecho un esfuerzo muy grande. No es lo mismo verse arriba, que es muy bonito, a estar en el pozo y trabajar cada día para salir de ahí. Les doy mi enhorabuena porque han hecho un temporadón.

 

P.: Mario y Sali se afianzaron como pareja de centrales. ¿Cómo les ha visto?

R.: Muy bien. Con Mario coincidí el año pasado y ya le conocía de mi etapa anterior. Se ha vuelto un jefe en la defensa y ha sido el que en los momentos difíciles sacaba las castañas del fuego. A Sali le he conocido este año y me ha sorprendido. Pese a su juventud, parece un líder dentro del campo y tiene muchísima veteranía. Les auguro un gran futuro a los dos.

Apa tiene muchas posibilidades de convertirse en jugador profesional

P.: ¿Destaca a alguno más?

R.: Hay muchos jugadores que han hecho buena temporada. Creo que Apa tiene muchas posibilidades de convertirse en jugador profesional. Jugué el año pasado con él y me sorprendió muchísimo su madurez, pese a su edad.

 

P.: ¿Qué consejo da a los que vienen por detrás?

R.: Que sigan trabajando porque las oportunidades llegan y luego a aprovecharlas al máximo.

 

FOTO: GONZALO RICO

 

UNA MIRADA AL PASADO

 

P.: ¿Recuerda sus inicios en el fútbol?

R.: Empecé en el Boecillo con cinco o seis años y a los ocho o nueve ya llegué al Real Valladolid, hasta los 15.

 

P.: ¿Siempre ha jugado como central?

R.: No. En fútbol 7 también como carrilero y en fútbol 11 jugaba de mediocentro hasta cadete, que retrocedí en el campo.

 

P.: ¿Le costó salir del club para marcharse al Málaga?

R.: Salir de casa siempre es difícil. Era un cambio que tenía que dar para intentar llegar al mundo profesional. Viví unos años muy buenos y bonitos allí, donde aprendí mucho y maduré. Creo que me sirvió bastante para dar el salto, por suerte, en mi casa.

Mi ídolo ha sido siempre Zidane

P.: ¿En quién se fijabas cuando era un niño?

R.: Mi ídolo ha sido siempre Zidane. Hay jugadores muy buenos, pero creo que a su nivel no me va a gustar nadie.

 

P.: ¿Y en su posición?

R.: De los mejores del mundo está Sergio Ramos. Me gustan los centrales contundentes, pero que les guste sacar el balón desde atrás con calidad.

 

P.: Como usted.

R.: Cada uno se fija en las cualidades que tiene y así me gustan los centrales.

 

P.: De Boecillo, de la tierra… ¿Es consciente de que está cumpliendo el sueño de cualquier niño vallisoletano?

R.: Cualquier niño de cualquier ciudad sueña con ser futbolista desde pequeño. Es muy complicado y encima hacerlo en el equipo de tu ciudad supone un reto más. Es algo muy bonito que hay que aprovechar y luchar por este escudo.

El mejor entrenador que he tenido ha sido Rubén Albés

P.: En su formación, ¿le ha marcado especialmente algún entrenador de la base?

R.: He tenido muy buenos entrenadores. Desde pequeño, el que más me marcaba era Chema Abril. El mejor que he tenido ha sido Rubén Albés.

 

P.: ¿Cómo se han tomado su familia y amigos de toda la vida que se haya convertido en futbolista profesional?

R.: Al principio con un poco de incredulidad al verte en el estadio. Como te conocen desde pequeño y saben lo que has luchado, eran conscientes de que en algún momento podía llegar la oportunidad de que esté aquí, en mi ciudad, y puedan disfrutar de los partidos en casa.

 

P.: ¿Qué objetivo se ha marcado en su carrera?

R.: Seguir avanzando y trabajando duro día a día con el Pucela, que es en el equipo en el que estoy y en el que quiero estar, y conseguir meter al Real Valladolid en Primera.

 

P.: ¿Has soñado con ello?

R.: Sí, muchísimo. He vivido los últimos dos ascensos del Real Valladolid. En uno fui a la rúa hasta el Ayuntamiento y en el otro estuve aquí en el estadio contra el Alcorcón. Me encantaría estar en el balcón del Ayuntamiento para el siguiente.

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