Hallada una posible explicación a por qué la corona solar es más caliente que el interior

NATURE ASTRONOMY (2017). DOI: 10.1038/S41550-017-0

Científicos han encontrado una posible evidencia de una fuente de energía que podría ser responsable de calentar la corona del Sol a temperaturas por encima de las del interior de la estrella.

Uno de los problemas interesantes en la investigación espacial es explicar por qué la atmósfera del Sol (su corona) es mucho más caliente que su superficie. El principal problema que se interpone en el camino de una respuesta es la falta de instrumentos adecuados para medir lo que ocurre en la superficie del Sol y su atmósfera.

 

En este nuevo esfuerzo, publicado en 'Nature Astronomy', los investigadores de Estados Unidos, Japón y Suiza utilizaron datos del cohete FOXSI-2 (una carga útil del cohete que lleva siete telescopios diseñados para estudiar el sol) para probar una teoría que sugiere que el calor es inyectado en la atmósfera por múltiples explosiones minúsculas en la superficie del Sol.

 

Tales llamaradas son demasiado pequeñas para verse con la mayoría de los equipos de observación, por lo que la idea ha permanecido sólo como una teoría. Pero ahora, los nuevos datos ofrecen algunas pruebas que sugieren que la teoría es correcta.

 

Para probar la teoría, los investigadores examinaron las emisiones de rayos X de la corona y encontraron algunas que eran muy energéticas. Esto es significativo, porque las llamaradas solares emiten rayos X. Pero el equipo estaba estudiando una parte del Sol que no tenía bengalas solares visibles que ocurrían en ese momento.

 

Esto, por supuesto, sugirió otra fuente. El equipo de investigación sugiere que la única fuente probable es el plasma sobrecalentado que sólo pudo haber ocurrido debido a las nanollamaradas.

 

Los investigadores reconocen que sus hallazgos aún no resuelven el problema del calentamiento coronal, pero creen que podrían estar acercándose y señalan que se necesita mucha más investigación.

 

Según los investigadores, el año que viene se lanzará otro cohete de sondeo con un equipo aún más sensible que el utilizado en la última ronda, ofreciendo una mejor detección de débiles radiografías. Además, están en marcha planes para lanzar un satélite capaz de detectar nanollamaradas. Si las pruebas futuras pueden identificar claramente la fuente de los rayos X, el problema coronal puede ser pronto resuelto.