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Grupo El Salvador responsabiliza de las irregularidades con los ataúdes a un extrabajador que chantajeó a la empresa

Oficina de "El Salvador" en la calle de las Angustias, custodiada por la Policía. EP

La entidad denunció una extorsión consistente en la reclamación de diversas cantidades económicas a cambio de no revelar determinadas "prácticas irregulares que él, supuestamente, habría cometido".

Grupo El Salvador, cuyas instalaciones en Valladolid han sido objeto este jueves de un exahustivo registro de la Policía Nacional para investigar el supuesto 'cambiazo' de ataúdes de alta gama, antes del proceso de incineración, para luego reutilizarlos con otros clientes fallecidos, ha responsabilizado a un extrabajador que habría estado extorsionando a la empresa.

 

En el año 2017, la empresa, a través de un comunicado recogido por Europa Press, asegura haber sufrido por parte de un exempleado un chantaje consistente en la reclamación de diversas cantidades económicas a cambio de no revelar determinadas "prácticas irregulares que él, supuestamente, habría cometido".

 

"Ante la grave acusación e irrealidad de los hechos objeto de chantaje", Grupo El Salvador presentó denuncia ante el Cuerpo Nacional de Policial por un posible delito de extorsión, incoándose diligencias previas ante el Juzgado de Instrucción, con posterior juicio ante el Juzgado de lo Penal, que condenó al denunciado, jubilado de la empresa en febrero 2015, como autor de un delito de extorsión a la pena de un año de prisión.

 

La sentencia, siempre según advierte la mercantil funeraria, indicaba textualmente que el acusado chantajeó a la empresa con el objetivo de que fuera mejorada su pensión de jubilación, y sin que en la citada sentencia se determinara actuación irregular alguna por parte de la empresa.

 

Las actuaciones judiciales emprendidas este jueves, precisa Grupo El Salvador, serían una pieza separada del anterior procedimiento judicial y fruto de la denuncia interpuesta anteriormente por la empresa; procedimiento en el que desde el primer momento se ha personado como acusación particular, "con el firme propósito del esclarecimiento de los hechos y depurar responsabilidades, que en su caso, pudieran derivarse".

 

La funeraria sostiene que ha mantenido unos "rigurosos controles que aseguran y garantizan la total transparencia en los procesos de incineración", con el objetivo de que sus clientes tengan la tranquilidad de que se cumple su voluntad en el servicio que se ofrece. De hecho, apostilla que todos los crematorios del Grupo El Salvador cuentan con salas desde la que los familiares pueden ver cómo el ataúd entra en la zona de cremación.

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