Gloria Gaynor sobrevive a la indiferencia de Valladolid
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Gloria Gaynor sobrevive a la indiferencia de Valladolid

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La diva del soul logra abarrotar la Plaza Mayor con un espectáculo cálido, pero no logra conectar del todo con la multitud.

El esfuerzo no se negocia. Eso dicen algunos. Y había buenas muestras en la Plaza Mayor de que se iba a poner todo en el escenario. Pelucas ‘afro’ setenteras, presentador de la diva con lentejuelas, coro de góspel dispuesto… nada podía fallar. Y en gran parte no lo hizo.

 

Recién cumplidos –y celebrados- sus 70 años, Gloria Gaynor despachó un concierto de calidad en Valladolid, de voz, de soul y de funk, pero con el que no logró acabar de conectar con una abarrotada Plaza Mayor.

 

‘Goin’ out of my head’ fue el primero de los temas que la de Nueva Jersey interpretó en su show, acompañada de los sonidos trompetas, saxos, y guitarras, entre otros. No fue una cuestión de falta de medios, la ganadora del ‘Grammy’ puso todo de su parte. Incluso tuvo un guiño con aquellos que portaban las pelucas rizadas, de los que dijo que le recordaban a su familia. Y en un perfecto castellano.

 

En ‘I Am What I Am’ Gaynor mostró que sigue teniendo voz a raudales, aunque,  en algunas ocasiones, quedaba solapada por la fuerza de los músicos que la acompañaban. Algo en el debe.

 

La mezzosoprano no se dejó ninguno de sus grandes éxitos en el tintero, como ‘Never Say Goodbye’  o ‘Last Dance’, una de las canciones más celebradas por el adulto público que se congregó la noche del domingo ante el Consistorio vallisoletano.

 

La Plaza Mayor fue cogiendo algo de brío hacia el final del espectáculo, cuando llegó el verdadero momento de la noche, el himno por antonomasia de Gloria Gaynor: ‘I Will Survive’. Por fin consiguió la norteamericana enganchar de verdad con el respetable, que se entregó a corear este referente sonoro de la liberación femenina. Los “lo-lo-lo-lo-lo” retumbaron sobremanera en buena parte de la ciudad.

 

Ese final dejó un buen sabor de boca para una noche de música negra en plena Meseta castellana. Hay mezclas que de primeras no tienen buena pinta, pero con esfuerzo todo se puede beber.