Génova agita el árbol municipal del PP con su apuesta por Carazo y la salida de 'vacas sagradas'
Tribuna mini Saltar publicidad
800x800 file
Cyl dots mini
Poste izquierdo file

Génova agita el árbol municipal del PP con su apuesta por Carazo y la salida de 'vacas sagradas'

La dirección nacional tiene claro que es fundamental cambiar la dinámica del Grupo en el Ayuntamiento de Valladolid, totalmente dividido y sin capacidad de plantear una oposición eficaz al Partido Socialista.

Pilar del Olmo, José Antonio de Santiago Juárez y Eduardo Carazo. TRIBUNA

Eduardo Carazo es el elegido, pero esta apuesta no es la única que planea la dirección nacional del Partido Popular para el Ayuntamiento de Valladolid. Solo puede alterar estos planes la aparición de un perfil de candidato a la Alcaldía que no generase dudas por su potencia y conocimiento inmediato, capaz de enfrentase con garantías al alcalde Óscar Puente. Pero eso sería pensar en una especie de quimera implanteable ahora; por ello, Génova piensa en clave de futuro con Eduardo Carazo, no solo para las elecciones de 2023. También para 2027.

 

Pero lo que afecta al candidato solo es parte del planteamiento global del PP. Hay otro punto irrenunciable basado en una profunda remodelación del Grupo Municipal. Si la figura de Eduardo Carazo (31 años) ya genera una bocanada de rejuvenecimiento, en el partido tienen claro que hay políticos en modo de salida. La actual presidenta del Grupo Popular, Pilar del Olmo, y el concejal José Antonio de Santiago Juárez, son los más señalados, dentro de un abanico de nombres más amplio.

 

Entienden en Génova que estos dos casos concretos no representan en la actualidad su estilo de hacer política aunque valoran su trayectoria y la dedicación de estos dos años complicados en la oposición. Pilar del Olmo fue consejera de Hacienda durante varias legislaturas en la Junta de Castilla y León. De Santiago Juárez desempeñó el cargo de vicepresidente de la Junta y portavoz del Gobierno regional también durante un largo periodo de tiempo. En su esquema, el PP quiere frescura y no tendrá problemas en sacrificar a las denominadas 'vacas sagradas' que considera amortizadas políticamente.

Estos movimientos no les son ajenos a los aludidos. A finales de junio, Pilar del Olmo manifestó públciamente su malestar al sentirse permanentemente cuestionada y "cansada" de que no se valorase su trabajo en una continua oleada de comentarios sobre la idoneidad de buscar un nuevo candidato para el PP de Valladolid. 

 

El Grupo Municipal popular en el Ayuntamiento es hoy un equipo dividido con diferencias sonoras entre sus componentes. Como dicen irónicamente desde el PSOE de Valladolid, "es lo mejor que tenemos", y esa falta de unidad ha calado en la dirección de Génova, dispuesta a poner orden y sembrar hacia una alternativa que pueda recuperar en su momento la perdida Alcaldía de Valladolid.

 

Mientras, Eduardo Carazo prefiere mantenerse al margen de quinielas y rumores. "No estoy en eso", asegura a este periódico. "Estoy muy contento en el Congreso de los Diputados trabajando para Valladolid desde Madrid", añade asumiendo que está a disposición del partido, "como todos", pero lejos de verse implicado en un futuro político en clave municipal.

 

En el PP de Valladolid asumen que la decisión sobre el candidato recaerá en la dirección nacional, con un criterio inquebrantable alineado en su decisión de controlar el partido desde todos los ámbitos. 

Noticias relacionadas

Poste derecho file