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Geles, mascarillas y… falta de distancias a la entrada; así ha sido la vuelta al cole en Valladolid

Cerca de 43.000 niños de Infantil y Primaria regresaron a las aulas este miércoles con padres y autoridades pendientes de posibles rebrotes

Han sido muchas semanas, muchos meses. Aunque parezca contradictorio, la mayoría tenían ganas de regresar. Volver a ver la cara a los compañeros y compañeras, volver a la normalidad que se nos ha quitado desde que llegó el maldito coronavirus. Este miércoles cerca de 43.000 estudiantes de Infantil y Primaria han regresado a las aulas en Valladolid. Un día que parecía que no llegaría pero que al fin y al cabo era inevitable.

 

Y ha llegado en un momento complicado para la provincia. En pleno emerger de rebrotes –la Junta de Castilla y León facilitó este martes datos de 20 con 216 casos vinculados-, al organismo regional no le ha quedado otra opción que tirar para adelante a pesar de las muchas dudas y conflictos que está generando el panorama.

 

¿Están los colegios preparados? ¿Se van a cumplir debidamente los protocolos sanitarios? Desde el García Quintana, en pleno centro de la ciudad en la Plaza España, su directora Ana Isabel Calleja asegura que el momento ha llegado con cierta “tranquilidad”, ya que se llevaba días preparando. “Se trataba de asegurar que los alumnos llevaran mascarillas, cumplieran las medidas al entrar y una vez dentro y que se mantuviera la distancia”.

 

Pero claro, el asunto no era fácil. De hecho, incluso con cinco accesos habilitados por los dos accesos al centro, terminaron por aglomerarse chiquillos y padres a la entrada cuando el reloj ya casi marcaba las nueve. Todos con mascarillas, pero sin guardar la separación al fin y al cabo. Luego una vez dentro la situación era otra, cuando ya se había tomado la temperatura a los niños de 3 a 6 años –no podían superar 37.5 grados- y la profesora les acompañaba hasta la clase.

 

“El protocolo está bien marcado. Cuando llegan entran en orden, se limpian los zapatos y las ruedas de la mochila. Al entrar a clase tienen un expendedor de hidrogel y a los alumnos correspondientes se les toma la temperatura. De infantil a Primero de Primaria pueden estar sin guardar la distancia y sin mascarilla. Los profesores sí la tienen, sea la propia mascarilla o pantalla”, incide Calleja.

 

CARDENAL MENDOZA

Apenas a quinientos metros de distancia, en el Cardenal Mendoza, la situación era muy similar. Todo el mundo ordenado en las dos entradas principales, con la complicación de que al no tratarse de calles peatonales y al haber carretera alrededor todo era algo más complicado. “Los días previos han sido de mucho trabajo, mucha coordinación y como nos dieron las instrucciones a última hora ha sido todo rápido no solo por parte del equipo COVID, sino también por parte de todo el profesorado”, asegura su directora Luisa Arias.

 

“También se cuenta con un aula de aislamiento por si un alumno muestra síntomas, pero la verdad es que por el momento las sensaciones son buenas”, explica, apenas unos minutos después de lo que ha sido la primera entrada. “Desinfección de pies, de manos, guardar distancias, la entrada ha sido escalonada por cursos… A pesar del escepticismo y del miedo creo que los padres han estado tranquilos. Habrá que ver en los próximos días”, cierra.

Padres y niños, apiñados a la entrada del Colegio García Quintana este miércoles a primera hora. JUAN POSTIGO

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