Fiscalía de Valladolid informa en contra de la excarcelación del recluso Ramón Mazariegos Pelillo

La acusación pública entiende que la situación del reo no se ha visto afectada por la sentencia del TEDH. 

Fiscalía de Valladolid se ha pronunciado ya a favor de que Ramón Mazariegos Pelillo, el único asesino reincidente en la historia judicial vallisoletana, continúe entre rejas cumpliendo pena por entender que su situación penitenciaria no se ha visto en modo alguno afectada por la reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que anuló la 'doctrina Parot', según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

  

A diferencia de lo ocurrido con otros presos como Juan Manuel Valentín Tejero y Pedro Luis Gallego, ya en la calle desde hace semanas tras revisar las audiencias provinciales de Valladolid y Burgos, respectivamente, su situación a raíz del referido fallo del TEDH, todo apunta a que el recluso Ramón Mazariegos Pelillo, condenado a penas que suman casi sesenta años por las muertes de una limpiadora del bar 'Cuchus' en 1992 y de un vecino de Santovenia en 2004, seguirá aún una buena temporada en el centro cántabro de El Dueso, donde se encuentra ingresado.

  

De hecho, el escrito de puño y letra presentado por Mazariegos Pelillo para su inmediata puesta en libertad, en aplicación de la sentencia del TEDH y por entender que lleva ya veintidós años en la cárcel y ha cumplido el límite máximo permitido, cuenta ya con la frontal oposición de la Fiscalía vallisoletana, que ha emitido informe ante el tribunal sentenciador--la Sección Cuarta de lo Penal--en el que se muestra taxativa al asegurar que en su caso no hay nada que revisar, ni por la fecha de los hechos ni por las sentencias recaídas sobre él ni por la fecha del auto de acumulación de condenas.

  

El solicitante fue condenado en octubre de 2007 por la Audiencia vallisoletana a veintinueve años y tres meses de cárcel como autor del asesinato y robo cometidos en la madrugada del 16 de enero de 2004 en la persona de José Antonio S.L, al que condujo esa noche hasta una solitaria zona del barrio vallisoletano de Puente Duero con el falso pretexto de mantener un contacto sexual pero con el verdadero propósito de apuñalarle para luego arrebatarle una tarjeta de crédito.

 

ESTABA EN LIBERTAD CONDICIONAL

  

Se da la circunstancia de que el condenado cometió dicho delito aprovechando la libertad condicional de que gozaba tras cumplir once años de cárcel, de los veintiocho a los que fue condenado, por el asesinato en 1992 de la trabajadora del servicio de limpieza del bar 'Cuchus' Lidia R, de 64 años, a la que robó tras asestarle una veintena de puñaladas.

  

Su caso es el único registrado en Valladolid en el que un mismo individuo ya condenado por homicidio vuelve a reincidir nada más salir a la calle.

  

Como consecuencia del asesinato ocurrido en Puente Duero, el Estado, concretamente el Ministerio del Interior, se vio obligado a indemnizar a la familia de la víctima-la madre y cinco hermanos-con 100.000 euros, atendiendo así la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional la reclamación realizada en concepto de responsabilidad patrimonial de la Administración.

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