Ferreras denuncia que un equipo de La Sexta ha tenido que salir escoltado del Parlament ante amenazas de muerte

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"Sacar a la gente a la calle es fácil, que vuelvan a sus casas es complicado", ha zanjado.

El director de informativos de La Sexta, Antonio García Ferreras, ha denunciado este martes que el equipo de la cadena que informaba desde el Parlament de Cataluña ha tenido que abandonar las instalaciones escoltados por los Mossos d'Esquadra ante los "insultos" y "amenazas de muerte" por parte de varios centenares de personas concentradas a las puertas del edificio.

 

Según ha relatado el presentador de 'Al Rojo Vivo', cuando el equipo de La Sexta iba a abandonar el Parlament "varios centenares" de personas, sobre todo jóvenes, que estaban concentradas a las puertas han comenzado a seguirles, insultarles, amenazarles de muerte y a arrojarles cerveza, aunque en ningún momento han sido "golpeados".

 

"Cuatro o cinco mossos han tenido que rodearnos para evitar incidentes mayores. Al no poder encontrar manera de salir, la Guardia Urbana ha tenido que venir como refuerzo para salir de allí. Estamos todos perfectamente", ha indicado el periodista en declaraciones a Onda Cero.

 

Una reportera del programa, Guiomar Roglán ha relatado en Twitter que "cientos de personas" les han perseguido a la salida del Parlament durante 25 minutos: "Nos han insultado, amenazado y nos han intentado agredir", ha explicado.

 

Según su versión, los mossos del Parlament "no eran suficientes para garantizar" la seguridad de los reporteros y se han tenido que refugiar en un coche de la policía para resguardarse.

 

García Ferreras ha querido "quitar trascendencia" a los gritos de 'prensa española, manipuladora' que los congregados profieren mayoritariamente en las conexiones en las distintas manifestaciones en Cataluña: "Nosotros vamos a contarlo todo, los errores de unos y de otros. Nosotros no somos independentistas, somos periodistas".

 

Finalmente, el director de informativos de La Sexta ha hecho un llamamiento a la serenidad y se ha mostrado "preocupado" ante las "miradas de odio irracional" que ha visto estos días en Cataluña. "Sacar a la gente a la calle es fácil, que vuelvan a sus casas es complicado", ha zanjado.