Fernando Fradejas: “Contra el acoso escolar, una imagen vale más que mil palabras”

Guardia Civil y aficionado a la fotografía ha creado una exposición gráfica titulada 'Emociones en fotogramas' para concienciar contra el bullying

Fernando Fradejas, junto a la exposición. Foto: D. Carpintero

Fernando Fradejas es Guardia Civil, experto en materia de acoso escolar, y gran amante de la fotografía. De la unión de estas dos disciplinas nace la exposición fotográfica 'Emociones en fotogramas', realizada en colaboración con los alumnos del IES Campos y Torozos de Medina de Rioseco. Una muestra que inauguró hace unos días el consejero de Educación, Fernando Rey, y que tiene vocación de ser itinerante.

 

PREGUNTA: ¿Cómo surge la exposición Emociones en fotogramas?

RESPUESTA: En mi actividad profesional ejerzo como experto en la materia escolar y doy charlas en los centros educativos. Juntando mi labor profesional y mi afición a la fotografía surgió esta idea. Hice una propuesta al director del instituto Campos y Torozos, Felipe Martín. También he contado con el patrocinio del Ayuntamiento de Rioseco. Esta exposición será itinerante y está abierta a cualquier centro que lo desee.

 

P: ¿Cómo ha sido el proceso para realizar las fotografías?

R: Se marcó un calendario con los alumnos. Primero hablábamos de la materia, se trabajó el tema y luego fueron los propios chavales los que propusieron la idea de cada fotografía. Se han realizado 48 fotos, que están recogidas en un audiovisual, mientras que la exposición recoge 24 imágenes en blanco y negro. Hemos huido del morbo del color y para dar la sensación de tristeza y soledad. Mi lema es que contra el acoso escolar, una imagen vale más que mil palabras.

 

P: ¿Cómo ha sido la implicación de los alumnos?

R: Fantástica. Me han sorprendido muy gratamente las ideas que han ido aportando, fruto del trabajo previo. Siempre insisto que he elegido este instituto por cercanía y facilidades, no porque haya ningún caso de bullying. Mi exposición quiere ser una herramienta preventiva. Es como si dejáramos que hubiera un accidente en la carretera y luego pusiésemos la señal; no, pongamos primero la señal para evitar el accidente. En el caso del acoso escolar tenemos que obrar de la misma forma.

 

P: Cómo experto en la materia ¿Hay más casos de acoso escolar ahora, o es que simplemente están saliendo a la luz?

R: Antes se trataba como algo normal y corriente. ‘Ese es el rarito de la clase y todos se meten con él’… No obstante, debido a los medios tecnológicos la cosa ha ido a mayores. No solo se graba el posible acoso sino difundirlo. Esta cadena hay que cortarla.

 

P: ¿Es complicado detectar los casos de acoso?

R: Cada vez hay una mayor especialización de los propios profesores, gracias a charlas que dan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado sobre la materia, reuniones con las Ampas. Cada vez se facilita que se detecte de forma más fácil y preventiva.

 

P: ¿Qué deben hacer los alumnos en caso de que conozcan a algún compañero que sufra bullying?

R: Siempre les digo lo mismo: el acoso es una pirámide. Siempre tenemos un acosado, un acosador y testigos. El niño acosado es complicado que lo denuncie, el acosador –suele ser inteligente- no lo va a contar y son los testigos los que tienen que denunciar. En mis charlas les digo a los alumnos, a veces reacios a ser chivatos, que si no quieren que nadie sepa su identidad que dejen una nota en la bata, en el cajón o en un libro  de la profesora. Así los profesores ya tendrán unos indicios. En todos los centros hay un protocolo de actuación; el último eslabón es el nuestro. El 90 por ciento de los casos se resuelven en los propios centros escolares.

 

P: ¿Es positivo que los casos trasciendan a la opinión pública?

R: Es mejor que se conozca, sí. Porque lo que se desconoce, se ignora. Aunque siempre hay que diferenciar entre acosos y bromas; entre apodos y motes, por ejemplo. Es algo que siempre intentamos trasladar a los niños en nuestras charlas.

 

P: ¿Sirven de algo estas actividades de concienciación contra el acoso escolar?

R: Rotundamente sí. Incluso repetimos en los mismos centros con escolares más pequeños. Se está detectando que el acoso escolar se produce a edades más tempranas. Antes los padres comprábamos un teléfono móvil a los 13 o 14 años, en la actualidad los niños con 8 o 9 años tienen teléfonos de última generación.

 

P: Una receta contra el acoso…

R: Diálogo, diálogo y diálogo. Con los padres, con los profesores, con los alumnos.