Eva Hache juega a las películas con el público de la gala inaugural de la Seminci

Eva Hache, en un momento de la gala. FOTOS: DAVID LOZANO
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La humorista segoviana da el pistoletazo de salida a la 63 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid

Sábado 20 de octubre de 2018 como fecha. Las 19:15 horas como tiempo. El emblemático Teatro Calderón de Valladolid como escenario. La oscuridad como imagen. El sonido lo pone una voz en off: "Comienza la 63 edición de la Seminci, que suena raro, pero empieza con Hache"

 

Así arrancaba la gala inaugural de la Semana Internacional de Cine de Valladolid. Las luces volvían a encenderse y sobre el escenario aparecía la humorista y presentadora Eva Hache, vestida con un jubón marrón y unos leotardos verdes, confensando estar nerviosa, "no estaba nerviosa desde el 97", aseguraba. 

 

Y es que la presentadora iba a "jugar a las películas" con el público, que debían acertar el film a través de la indumentaria de la presentadora y unas ligeras pistas. La primera era 'La venganza de Don Mendo', esa película en la que "muere el apuntador", esa figura del cine que se encarga de recordar el texto a los actores cuando durante una escena se les olvida una frase.

 

En la gala también hubo una suerte de apuntador. Fue el propio director de la Seminci, Javier Angulo, quien a través de una carta dictó a la madrina de esta edición, Bárbara Lennie, el discurso que debía pronunciar. Del puño de Angulo a la voz de Lennie.

 

Una misiva en la que Angulo recordaba las acciones de las películas que aparecen en el festival, "casi siempre perdedores de cuna, llenos de generosidad y de dignidad que nos hacen creer todavía en el ser humano", recitaba Lennie. "La esencia de un tipo de cine que amamos y programamos en la Seminci"

 

Tras la carta de presentación de Angulo llegaba uno de los momentos más esperados, la entrega de la primera Espiga de Honor, que recogía el actor Matt Dillon de las manos del español José Coronado. Dillon reconocía el "momento muy especial" que vivía "al recibir este galardón", en un corto discurso en el que también tuvo palabras de agradecimiento para la gente que había trabajado con él durante su carrera.

 

SEGUNDA PELÍCULA: GLADIATOR

 

Eva Hache volvía al escenario y lo hacía vestida de emperatriz romana. Para ayudar al público a adivinar la película, 'Gladiator', recordó grandes frases de este film de Ridley Scott, como "no nos ocurre nada que no estemos preparados para soportar", o "lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad". Esta última es muy apropiada para los cineastas, ya que aunque ellos se vayan, vivirán eternamente a través de sus películas.

 

Uno de estos directores que vivirá eternamente es Mohammad Rasoulof, premiado con otra Espiga de Honor, pero que no pudo acudir a recoger por encontrarse en arresto domiciliario por orden del gobierno iraní. Aun así quiso estar presente en la gala enviando un vídeo en que se sentía "muy feliz por este premio" y aseguraba que estaría en la Seminci "a través de sus películas y de Skype".

 

Llegaba el turno de presentar la sección oficial del festival, que corría a cargo de la actriz Eva Marciel, quien aseguraba haber descubierto "el cine con mayúsculas gracias a la Seminci" y reconocía tener dos misiones: enorgullecer a su madre -"mamá no llores", le pedía- y lograr que en esta edición nadie dijera "seminchi". También fue la encargada de presentar al jurado internacional, presidido por el crítico de cine y cineasta portugués Miguel Gómes, quien aseguraba que él y sus compañeros no van "a descubrir la verdad absoluta pues cada persona tiene una visión del cine, el gran placer va a ser conversar con mis compañeros sobre cine".

 

LA NARANJA MECÁNICA

 

La gala transcurría y el juego de las películas de Eva Hache también. Después de salir vestida como Ava Gardner en '55 días en Pekín' y como Julie Christie en 'Doctor Zhivago', cambiaba los personajes femeninos por el disfraz de los protagonistas de 'La naranja mecánica', que se estrenó en España en la Seminci de 1975. Hache, como solo ella sabe hacer, utilizaba el disfraz maquiavélico para convertirlo en una vestimenta de cabaret y cantar al ritmo de 'Juntos' de Paloma San Basilio el resto de secciones que se pueden encontrar en esta 63 edición del Festival.

 

La gala se cerraba con la intervención del director de cine español Carlos Saura loando la labor del cineasta sueco Ingmar Bergman, al que la Seminci dedica este año un ciclo. Saura insistía en "volver a ver sus películas, desconocidas por el público joven" y lo citaba como uno de los mejores directores de la historia, ya que utilizaba "su imaginación para hacer cosas nuevas en el cine".

 

Una gala llena de música, homenajes y humor, mucho humor el que imprimió la presentadora Eva Hache, quien cerraba la gala diciendo: "me encanta la Seminci, no pienso volver".