Estrangula a su mujer en el parking de un aeropuerto por perder un vuelo

Imagen: Archivo

Un jurado popular enjuiciará a partir de este miércoles al hombre de 35 años de edad acusado de asesinar a su esposa tras estrangularla con un trozo de cuerda en el parking del aeropuerto en el mes de junio del pasado año 2016 después de discutir por la pérdida de un vuelo.

Un jurado popular enjuiciará a partir de este miércoles al hombre de 35 años de edad acusado de asesinar a su esposa tras estrangularla con un trozo de cuerda en el parking del aeropuerto en el mes de junio del pasado año 2016 después de discutir por la pérdida de un vuelo.

 

En su escrito de acusación, la Fiscalía pide para el acusado 18 años de prisión y la privación del ejercicio de la patria potestad de sus dos hijos menores de edad por siete años a cuenta de un delito de asesinato con la atenuante de confesión.

 

EL CRIMEN SE COMETIÓ EN EL INTERIOR DE UN COCHE ABANDONADO

 

El 26 de mayo de 2016, la víctima llegó a España para visitar a su familia, de forma que pasó junto con el acusado varios días en Huelva, tras los que, "sin poder ver a sus hijos", se volvió a Sevilla en compañía del imputado para coger el vuelo a Italia que despegaba del aeropuerto a las 10 horas del 31 de mayo de 2016.

 

No obstante, la mujer perdió el avión y "estuvieron gestionando la compra del nuevo billete durante todo el día", dice la Fiscalía, que añade que, a las 21.53 horas de ese día, el acusado y su esposa llegaron a uno de los aparcamientos cubiertos del aeropuerto para pasar la noche en un coche abandonado que estaba abierto.

 

Así, la víctima se sentó en el asiento del copiloto y el acusado en el asiento trasero, de forma que, estando en esta disposición, ambos comenzaron una discusión "acalorada" a cuenta de la pérdida del vuelo, "gritándose", tras lo que se echaron a dormir.

 

A las 2.30 horas del 1 de junio, el acusado y su esposa se despertaron, "retomando la discusión por un breve lapso de tiempo", tras lo que, una vez cesada la misma, el acusado "aprovechó que seguía sentada en el asiento delantero mirando hacia adelante de forma que no lo podía ver".

 

"Con ánimo de causar la muerte de su esposa, de forma sorpresiva y por la espalda", el acusado cogió un trozo de cuerda fina que había en el suelo de la parte trasera del coche y "rodeó el cuello" de su mujer, estrangulándola a la altura de la mitad del cuello.