Estéril empate para despedir el año
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Estéril empate para despedir el año

El Real Valladolid logró su primer partido sin encajar gol en un partido sin apenas ocasiones y que pudo haber caído para cualquiera de los dos

Ficha técnica:

(0) Cádiz CF: Ledesma; Iza, Juan Cala, Mauro, Espino; Alejo (Álex Fernández, min. 46), Jonsson (Bodiger, min. 84), Perea (Jairo, min. 60); Negredo (Malbasic, min 84), Lozano (Álvaro, min. 60)

(0) Real Valladolid: Masip; Hervías, Bruno, El Yamiq, Carnero; Orellana (Jota, min. 69), Roque Mesa (San Emeterio, min. 79), Alcaraz, Plano (Kike Pérez, min 79); Weissman (Toni Villa, min. 69), Guardiola

Árbitro: Hernández Hernández (C.T. canario) amonestó con amarilla a Roque Mesa, El Yamiq; Fali, Alejo y Lozano

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 15 de LaLiga Santader disputado en el Ramón de Carranza, Cádiz, a puerta cerrada el 29 de diciembre de 2020

El Real Valladolid cerró el año 2020 con empate que no sirve de mucho ante el Cádiz en el Estadio Ramón de Carranza. La parte positiva, si hay algo que sacar, es que los pucelanos lograron por fin no encajar un gol en contra. A pesar de ello el equipo seguirá una jornada más en puestos de descenso.
 

Los cambios, por lesiones y la mala imagen dada ante el Barça, eran obligados, pero Sergio decidió apostar una vez más por su clásico 4-4-2 con Weissman y un Guardiola (que se suponía que no estaba para 90 minutos) en punta de ataque. Precisamente el ariete judio remató la primera que tuvo al comienzo del partido al travesaño con un gran cabezazo.

 

Casi hubiera sido poético que en la primera acción los blanquivioletas se hubieran adelantado en el marcador, pero en esta ocasión no pudo ser. A partir de ahí poco a poco fueron haciendose con el control de la pelota, amen también a que el Cádiz juega más a gusto replegado y saliendo a la contra, y tratando de llevar peligro al área con balones por fuera. Mientras los gaditanos aprovechaban cada error en el pase para salir rápido y armar un ataque eléctrico, pero sin puntería.

 

Los porteros fueron durante la mayor parte del partido meros espectadores, a pesar de que Masip detuvo un gran balón al Choco Lozano mediada la primera mitad. Con el resultado inicial ambos equipos se iban al descanso, quien sabe si con la satisfacción de ambos técnicos tras lo visto en el terreno de juego. La segunda mitad fue casi un copia pega de la primera, sin ocasiones claras y con un dominio estéril por parte del Real Valladolid de la posesión.

 

La salida de Toni Villa y Kike Pérez al campo al menos dieron más chispa a un equipo que parecía conformarse con el empate. Por las botas de ambos jugadores pasaron las ocasiones más peligrosas de los pucelanos y fue el extremo murciano con dos disparos los que generaron más peligro.

 

A pesar de ello la última del partido la tuvo el Cádiz en un mal control de Guardiola cerca del área propia que casi cuesta un disgusto. Al final reparto de puntos que deja al Real Valladolid una jornada más en puestos de descenso y que obliga a ganar a un Getafe en horas bajas, pero siempre peligroso.

Comentarios

Látigo 30/12/2020 10:57 #1
Qué mal el pucela. En más de 30 años de aficionado nunca he estado tan desencantado. No juegan a nada. Nadie aporta nada atractivo. No tienen intensidad. El entrenador vuelve siempre a lo mismo. Cuando Masip no pega un patadón hacia los centrales rivales, se lo da a un central nuestro para que dé un patadón al vacío. Eso es el resumen de nuestra propuesta futbolística. Y encima fichamos gente como Orellana o Roque Mesa, que están más para partidos de solteros contra casados que para fútbol de competición. Raúl Carnero, un lateral mediocre que sobrevive de los milagros, los patadones y los medioregates a trompicones; Bruno, un exfutbolista ya con amplias lagunas físicas; Javi Sánchez, un purasangre cojo cuya anterior cuadra se deshizo de él disimulando las mataduras; Alcaraz, quien ya sólo sirve para dar patadas y pases hacia atrás; Guardiola, un aspirante a Maradona frustrado porque se ve obligado a que se deba jugar con sólo un balón y no sea sólo para él; Weissman, un buen delantero para la liga chipriota; Jota, en pocos años dedicado profesionalmente al futbol freestyle y exhibiéndo sus habilidades en el paseo marítimo de Benidorm; y Toni "Maravilla" Villa, el gran Toni, el futbolista con menos físico que un conejo, que no aguanta un choque ni con Fido Dido, con menos potencia de disparo que un alevín, que no se plantea hacer un sprint ni una presión ni muerto, que tras regatear un taburete se tropieza con él y pide falta, que ni triangula, ni ocupa espacios, ni se ofrece, y que a los 2 minutos de haber salido ya deseas que lo vuelvan a quitar, pero que lo que sí hace de maravilla es llorar en las ruedas de prensa. Esto es lo que hay. El talento lo tenemos en Plano (a veces), en Kike y en Marcos André. El resto, ni para mortadela. Igual nos conseguimos mantener, pero ya me da igual. Ni siento ni padezco por el pucela. Es el nadismo ilustrado. El vacío profundo. La indiferencia. La desmotivación. Donque quedaron los Ravnic, Fenoy, Cesar Sánchez, Jankovic, Peternac, Moya, Juan Carlos, Cuca, Luiz Eduardo, Fonseca, Eusebio, Amavisca, Harold Lozano, Valderrama, Julio Cesar, Víctor, Marcos, Mata, ... Incluso hasta el año de los Higuita y cia. se disfrutaba en Zorrilla y había ilusión pese al desastre deportivo. Pero ahora...

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