Este jueves arranca el Triduo en Honor a Nuestra Señora de la Salve

Triduo en Honor de Nuestra Señora de la Salve. COFRADÍA DE LAS SIETE PALABRAS

El viernes 1 de febrero, durante todo el día, se realizará un devoto besamanos a la Sagrada Imagen y el sábado 2 tendrá lugar la presentación de los niños nacidos en el último año.

Los próximos días 31 de enero, 1 y 2 de febrero, la Cofradía de las Siete Palabras celebra Solemne Triduo en Honor de Nuestra Señora de la Salve, que predicará el Rvdo. Sr. D. Francisco Javier Boada González, Capellán de la Academia Básica del Aire de la Virgen del Camino, León.

 

El viernes 1 de febrero, durante todo el día, se realizará un devoto besamanos a la Sagrada Imagen y el sábado 2 tendrá lugar la presentación de los niños nacidos en el último año y la Procesión de las Candelas con la imagen de la Virgen de la Salve portada a hombros, que discurrirá por las calles alrededor del Templo.

 

NUESTRA SEÑORA DE LA SALVE

La imagen de Nuestra Señora de la Salve o Virgen de las Candelas o de la Purificación de la parroquial de Santiago Apóstol, es considerada obra maestra en Valladolid del escultor vasco Juan de Anchieta. Jesús Urrea la considera "pieza fundamental para el estudio de la escuela juniana". Sigue el esquema de la Virgen con el Niño de Tudela de Duero, de la última etapa de Juni caracterizada por el sosiego de su postura, la expresión ausente y el volumen desmesurado de unos ropajes que la ensanchan y monumentalizan. 

 

Anchieta aplica una contención que alcanza a todos los elementos de la escultura. El Niño es el más movido del grupo, mantiene el cruce de piernas habituales de Juni, pero reduce el nerviosismo y alegría de vivir característicos de los niños y se abandona en una paz espiritual de la que se contagia la Madre. María, aplomada y frontal, se viste con pesados ropajes de pliegues mayoritariamente verticales para disimular un ligero balanceo, mostrando su rostro un gesto de serena nobleza que la aleja de Juni. 

 

Es una de las imágenes femeninas más bellas de Anchieta. El modelo lo seguirá posteriormente en Briviesca (Burgos) y Navarrete (La Rioja). La ejecución de esta pieza la realizaría en una de sus últimas estancias en Valladolid, en torno a 1566, antes de trasladarse a Briviesca para la realización del retablo de Santa Clara o definitivamente a Aragón.