“Estamos muy expuestos al virus y, tarde o temprano, es fácil que lo cojamos alguno de nosotros”

Así se explica Mario Pérez Sanz, nativo de Valladolid y técnico de emergencias sanitarias actualmente en Cantabria, cuyo trabajo no se ha visto detenido ante el COVID-19 ni se parará en las semanas que están por venir.

Mario Pérez Sanz (derecha) junto a otro compañero, ambos técnicos de emergencias sanitarias.

Los lunes, martes, miércoles o jueves se están convirtiendo, poco a poco, en día once, día doce, día trece o día catorce de cuarentena. La monotonía pesa. Y de qué manera. Se trata de un tiempo difícil que ha dejado en un segundo plano, apartado totalmente del día a día, hacer deporte al aire libre o salir a dar un paseo, para así evitar la propagación del coronavirus y contribuir a la mejora de la situación en nuestro país. Un esfuerzo individual para una recompensa global.

 

Mario Pérez Sanz trabaja como técnico de emergencias sanitarias, y se refiere a su profesión en un tono distendido como “la persona que va dentro de la ambulancia que no es ni el paciente, ni el médico ni el enfermero”, pero aún así su papel en los tiempos que estamos viviendo cobra gran importancia a la hora de salvar vidas. Se encuentra desde hace un tiempo en Cantabria, donde desempeña su profesión, aunque no descarta en un futuro regresar a su lugar de origen, Valladolid.

 

Respecto a la situación actual, un poco dubitativo, Mario no se siente “especialmente preocupado”, y afirma, de forma dura y con gran honestidad que, entre ellos, los compañeros de trabajo “más tarde, o más temprano, es muy fácil que alguno de nosotros se contagie. Estamos muy expuestos a cogerlo.” La preocupación, en muchos casos, viene de la mano del foco transmisor en el que la persona se convierte una vez que se ha contagiado hacia futuribles pacientes de riesgo, y sobre todo cuando dispone de familiares o seres queridos alrededor.

 

Mario se encuentra en una situación cambiante y un poco singular con respecto a su horario de trabajo; algunos cambios se han producido en la empresa y las modificaciones corren a la orden del día. “Lo que antes era trabajar 24 horas y descansar tres días seguidos, va cambiando a trabajar ocho horas durante seis días, y descansar tres”. “Hay algunos retrasos en los turnos y en la distribución y, al tratarse de un proceso, ha coincidido con la crisis del coronavirus y está ahí un poco en el aire”, asegura el técnico.

 

En el ambiente de trabajo, según nos explica el vallisoletano, intentan seguir con la predisposición de siempre y afrontar con fuerza este obstáculo, pero la falta de material se está convirtiendo en un problema: “faltan equipos de protección individual, y tenemos que funcionar con lo que hay: un solo traje y unas mascarillas que intentamos conseguir”. De todos modos, Mario lanza un enorme agradecimiento a todas las personas que les están dotando de material, desde particulares hasta empresas privadas, que no son pocas, para que puedan realizar su trabajo de la mejor manera posible.

 

Ante la alarma del coronavirus, el conductor de ambulancias hace una pequeña y humilde valoración de su labor: “al final estamos realizando nuestro trabajo; igual que lo realizábamos también antes de toda esta crisis, lo único que tomamos más precauciones, para evitar cogerlo y desinfectar las ambulancias, y lo tenemos claro, tratar de protegernos y proteger al paciente”.

 

Es una época nueva, que ha aparecido en un corto plazo de tiempo. Y los cambios y modificaciones que acarrea no son pocas. Desde Cantabria, él cuenta que han realizado muchos cursos y han llevado a cabo protocolos para la desinfección correcta de ambulancias y del traje que portan en los desplazamientos. Una preparación necesaria para “dejarse el tipo” cada día.

 

El número de avisos al día, desde el centro coordinador, es muy alto. Si normalmente recibíamos entre 300 o 350, está pasando a haber un número de llamadas en torno a 800. Una auténtica burrada, concluye sin ningún reparo Mario.

 

A su vez, recordamos y hacemos hincapié en el número especial habilitado para cuestiones específicas del coronavirus en Castilla y Léon: el 900 222 000.

 

 

 

 

 

 

Comentarios

qwert 24/03/2020 19:01 #3
lo tiene adjudicado ambuiberica por una serie de años sale a concurso
El mismo 24/03/2020 13:06 #2
La gestión del las ambulancias de urgencia es público o privado? Si es público le corresponde al gobierno cántabro dotarles de Epis y si es de empresa privada será esta quien lo tenga que hacer
Sanz9000 24/03/2020 09:02 #1
¿A quien se le ocurre decretar la CUARENTENA y no tener previsto que hacen falta millones de EQUIPOS DE PROTECCIONES INDIVIDUALES (EPIs)?. Y cuando lleguemos al 11 de abril EL DIA DESPUES, siguen faltando millones de EPIs para la población civil, porque el virus va a seguir infectando. Pedro Sánchez, DIMITE ¡YA!.

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