Esta es la historia de las últimas clasificadas en el Cross de 'Las 12 uvas': cuando lo importante es acabar

Ana Belén Sánchez y Olga Carolina López. D.Á.

Detrás de Olga López y Ana Belén Sánchez hay una historia de compañerismo, de búsqueda de la salud, y de superación personal que, alejada de los focos, enriquece y da sentido a las pruebas populares más allá de posiciones en una clasificación y marcas personales.

"Qué se retiren ya" exclamó una desafortunada voz de entre todas las personas que esperaban el comienzo de la prueba masculina, la última de las organizadas este 31 de diciembre en el cross de 'Las 12 uvas' de Valladolid. Se refería a las dos mujeres que aún permanecían en el recorrido, quienes encaraban juntas las últimas rectas antes de entrar en meta. Cuando llegaron, a Olga López y Ana Belén Sánchez no las esperaban las cámaras. Pero habían cumplido su misión.

 

Cansadas, sonrientes y algo sorprendidas por el requerimiento, cuentan a TRIBUNA su historia. El éxito tiene muchas caras y para estas dos amigas el objetivo era poder acabar juntas la prueba. Pero Olga tenía sus dudas. "Era un reto personal, es mi primera carrera", confiesa, "estuve preparándome para esto durante tres días, pero hace ya tres semanas, por lo que vengo sin fondo". "Me dijo, 'si yo lo dejo, tú continúa' pero sabía que iba a acabar" relata Ana Belén, corredora habitual pero que, para este día 31, su motivación era poder acompañar a su amiga hasta el final.

 

"Es una historia de compañía, de conjunto, poder ir con alguien y compartir eso" defiende Ana Belén. Y Olga reconoce su papel: "Me ha ayudado mucho, ha tirado de mí, y me ha esperado". 

 

UNA MOTIVACIÓN ESPECIAL

 

Cualquier corredor habitual sabe que calzarse las deportivas supone bienestar, físico y mental. Sin duda esa desafortunada voz en la salida masculina lo desconocía, pero la motivación de estas dos corredoras no era mejorar su marca, ni acabar entre los mejores, sino mejorar su calidad de vida a través del deporte y acompañarse la una a la otra en esa 'carrera' de fondo. Triunfos que valen más que los podios.

 

Olga López, a partir del día 6 de enero, va a dejar de fumar. Promete ser "cien por cien sana". Pacede una discapacidad, que prefiere no hacer pública, pero que supone una barrera "que no se ve". Y contra eso, una buena ayuda es quemar kilómetros.

 

Es por eso que en ningún momento se planteó el abandonar el cross. "No, no, no, y me costaba porque venía aire de frente", asegura siempre con buen humor. "La gente nos animaba, nos decía 'venga chicas, que ya queda poco' ¿Poco? Me queda vuelta y media, me voy a morir".

 

¿Desde qué kilómetro se empezó a hacer dura la prueba para ella? "Desde el minuto cero -ríen la dos- porque no habíamos calentado, ni estirado, ni nada. Yo antes hacía deporte, pero hoy ha sido dar diez zancadas y..." recuerda Olga López, que desvela un secreto: "Se nos olvidaron los dorsales, hemos salido las últimas y hemos llegado las últimas". Más risas, y Ana belén entona el mea culpa: "Soy muy despistada, y me ha tocado volver a casa a por ellos, al Pinar de Jalón". Desde la Rondilla, nada menos, lo que supone cruzar Valladolid de norte a sur. 

 

"Es una carrera muy bonita para hacer en conjunto, de las mejores, la gente anima mucho. Aquí viene gente a hacer marca, pero también es bonito lo otro. Es siempre mejor coger el hábito de hacer deporte con otra persona" expresa Ana Belén Sánchez, quien aplaude el mérito de su compañera: "Ella estaba que no podía más, pero ha continuado".

 

¿Cuál es el próximo objetivo? Olga aún no se ve "preparada" para afrontar nuevos retos, pero Ana Belén intentará llevarla a "una prueba muy bonita, la de las pastas, el cross de San Antón (domingo 14 de enero 2018, Pinar de Antequera)". Allí, de nuevo, lo fundamental para estas dos personas será acabar la prueba, disfrutar del ambiente, y realizar deporte sin pensar en tiempos ni puestos de una clasificación. 

 

Ojalá qué no se retiren nunca.

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