¿Es legal obligar a los ciudadanos a llevar mascarilla? Dos abogadas vallisoletanas responden
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¿Es legal obligar a los ciudadanos a llevar mascarilla? Dos abogadas vallisoletanas responden

Un Policía Municipal reparte mascarillas en la Plaza España de Valladolid. JUAN POSTIGO

La salud pública frente la libertad individual: Lara Gago y Mónica Fernández esclarecen algunas dudas derivadas de la obligatoriedad de llevar mascarilla en Castilla y León

En Castilla y León se hace obligatorio el uso de mascarilla para los mayores de seis años en la vía pública, en espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público, independientemente de que pueda garantizarse la distancia de seguridad. Esta imposición, ya vigente en otras comunidades autónomas, vela por la salud de los ciudadanos, sin embargo, muchos se preguntan si es realmente legal, pues obligar a las personas a cumplir una medida que requiere adquirir un producto por cuenta propia no convence a todo el mundo.

 

La respuesta es clara: “Sí, es legal, ya que en este caso prima un derecho constitucional frente a otro”, en esto coinciden dos abogadas de Valladolid que han explicado la situación que se ha generado con la entrada en vigor de esta nueva medida ante el Covid-19. “Lo que nos encontramos es un derecho, la salud pública, que está por encima de otro, en este caso la libertad individual”, asegura Lara Gago Blanco, del despacho vallisoletano Gaia Abogados.

 

Se trata entonces de un derecho fundamental que entra en confrontación con otro, esta batalla la gana el bien común, por ello obligar a cumplir con una norma que quiere garantizar la salud de todos es algo legal. “Entiendo que sea obligatorio porque con lo que se está jugando realmente es con la salud de todos”, añade Mónica Fernández de León, del despacho de Valladolid que lleva su nombre.

 

Sin embargo, Gago señala que hay algunas dudas que rodean al asunto y que el problema está en las evidencias. “Este caso es especial porque no tenemos evidencia, es decir, hay suposiciones y conjeturas y ante la duda se está actuando de una determinada manera”.

 

En este sentido, apunta que el hecho de que la información varíe día a día, que “cada semana cambien las normativas, los informes médicos, los estudios de la OMS”, crea un vacío que cuestiona el porqué de la obligatoriedad de llevar la mascarilla: “que realmente evite el virus”.

 

GASTO A CUENTA DEL CIUDADANO

 

Otra disyuntiva que se sitúa alrededor del tema es la de no solo tener que utilizar la mascarilla obligatoriamente, sino que esa mascarilla no la proporciona el Gobierno autonómico, el gasto corre a cuenta de cada ciudadano.

 

“Entiendo que ante una situación como esta, si el Gobierno no tiene la suficiente capacidad para darnos las mascarillas, ya es responsabilidad de cada uno comprarla. Otra cosa ya sería entrar en la polémica de poder o no reclamar al Estado o a Sanidad todo ese gasto que supone a cada ciudadano, pues es algo que deberían facilitar ya que pagamos impuestos”, comenta Fernández.

 

No opina de la misma manera Lara Gago, no cree que esto sea motivo de reclamación. Hay otras cosas obligatorias que también hay que comprar por las que no se ha puesto el grito en el cielo, con esto ocurre lo mismo”. Pone el ejemplo del triángulo de seguridad que hay que llevar en el coche o el chaleco reflectante, sin ir más allá.

 

Aunque Gago ve preciso que se regule el precio, como ya se hizo, y que hay empresas que se han podido lucrar de esta necesidad, cree que “lo que se está haciendo en esta situación es por el bien de todos y si no hubiera que pagar por las mascarillas entraríamos en el bucle de tener colas y colas de gente adquiriendo el producto de forma gratuita sin control y eso provocaría desabastecimiento otra vez y sería otra vez un bucle un poco sostenido”.

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