Ensayo de andas: pasión por La Pasión

Tribuna de Valladolid comparte un ensayo de andas en la Cofradía de la Pasión de Valladolid.

La Semana Santa de Valladolid comienza oficialmente el Viernes de Dolores (este año 7 de abril). Durante diez días las calles se convertirán en un rosario de procesiones y desfiles penitenciales. Pero la Semana Santa, en el seno de las cofradías, no se circunscribe únicamente a una semana.

 

Los previos son largos, intensos y siempre ilusionantes. Preparativos, actos litúrgicos, besamanos, quinarios, novenarios, triduos, conciertos, actos culturales… y ensayos, ensayos de andas para aquellos pasos que se llevan a hombros durante largas procesiones.

 

Estamos en Cuaresma, visitamos la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión, donde se ensaya con ilusión para que todo esté a punto en la semana más esperada del año. Su primera procesión es el Ejercicio Público de las Cinco Llagas, el Sábado de Pasión, con el Santísimo Cristo de las Cinco Llagas. Aunque el día grande de la Cofradía es el Jueves Santo, con su procesión titular de Oración y Sacrificio, que parte a las 20.30 horas de su sede: la iglesia de San Quirce y Santa Julita.

 

Portan a hombros los pasos de Nuestro Padre Jesús Flagelado, Cristo con la Cruz a Cuestas, Santísimo Cristo del Perdón y Cristo del Calvario. Pero para que los pasos puedan lucir por las calles de Valladolid, hay detrás muchas horas de ensayo. El protocolo es prácticamente siempre el mismo.

 

El Mayordomo de Andas, Mariano Gómez, va nombrando, uno a uno, a todos los hermanos de carga según la posición que ocupan en las andas. El ensayo comienza, atendiendo la llamada y acompasando los pasos, para que los conjuntos se mezan con belleza. Un monaguillo, que vive en primera persona el ensayo, en uno de los descansos, reparte caramelos entre todos los hermanos. En una hucha recoge donativos que irán destinados al adorno florar de los diferentes pasos.

 

Es la gran familia de los hermanos de carga que a mitad del ensayo reponen fuerzas. Esta vez con unas típicas torrijas de la época. Ángel, Comisario de uno de los Pasos, es uno de los cofrades más veteranos. “El secreto está en combinar la fuerza con la ilusión, en mi caso cuando las fuerzas, por edad, empiezan a fallar, hay que sustituirlo por ilusión y emoción”, explica.

 

Para Javi, de 16 años, esta Semana Santa será muy especial. Por primera vez, saldrá debajo de uno de los pasos. “Ilusión y orgullo”, no faltarán. “Desde pequeñito que pertenezco a la cofradía, siempre me ha gustado fijarme en cómo llevaban los pasos. Ahora tendré la oportunidad de saber qué se siente”.