Elecciones y procesiones: Mañueco no renuncia a pedir el voto en Semana Santa

El PP de Castilla y León buscará la manera de respetar tanto la Semana Santa como la campaña electoral: el Murcia los 'populares' no harán actos de campaña y en Zamora se ha propuesto lo mismo.

El presidente del Partido Popular de Castilla y León y candidato del PP a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha asegurado que buscarán, junto a los otros partidos o en solitario, "fórmulas imaginativas" que permitan conjugar el respeto de una tradición religiosa y cultural como la Semana Santa con la explicación del programa electoral de cara a las Generales del 28 de abril. Algo que el PP de Murcia, por ejemplo, ha resuelto con una decisión: no hará actos electorales durante las celebraciones de Semana Santa.

 

En declaraciones a los medios de comunicación, Fernández Mañueco ha defendido el compromiso "claro e ineludible" del PP con la Semana Santa de Castilla y León, a la que considera una "manifestación religiosa fundamental" tanto en la Comunidad Autónoma como en el país, que además genera oportunidades de empleo y de ocio.

 

El exalcalde de Salamanca ha apostado por buscar "fórmulas imaginativas" que permitan mantener el respeto a las "tradiciones religiosas, culturales" y con "una importante repercusión económica y de empleo, como es la Semana Santa en Castilla y León, mientras se manifiesta también la explicación de los programas de los partidos de cara a las Elecciones Generales, cuya campaña comenzará en la medianoche del 12 de abril, Viernes de Dolores.

 

Fernández Mañueco, que no se ha pronunciado sobre propuestas como las formuladas en Zamora de que no se convoquen actos electorales cuando haya procesiones, ha señalado que el PP trabaja en ello y ha garantizado que hará "todo" lo que esté en su mano bien sea "entre todos" los partidos o bien el Partido Popular en solitario para tomar medidas "analizando municipio a municipio".

 

En todo caso, ha querido dejar claro que el PP es "especialmente respetuoso" con la Semana Santa de Castilla y León y de España como manifestación religiosa y como actividad con "importante impacto económico".