El VRAC cae a la primera en la Copa

Imagen de un partido entre el VRAC y el Alcobendas. A. MINGUEZA

Pese al buen comienzo del conjunto vallisoletano, la inoperancia y el bloqueo en la segunda parte terminaron por decidir un encuentro para olvidar.

VRAC: Pita Anae, Pablo Miejimolle, Alberto Blanco, Jakobus Ferdinand, Álvaro Abril, Jose Basso, Kalo Gavidi, Nathan Paila, Pablo Gil, Steve Alfeld, Guillermo Mateu, Alejandro Alonso, Álex G. Müller, Va´a Mailei y John Wessel-Bell. También jugaron: Jody Allen, Matthew Axtens, Iván Espeso, Daniel Sthor, Álvaro Ferrández y Steve Barnes.

 

SANITAS ALCOBENDAS: Federico Ángel, Santiago Ovejero, Liviu Fertu, Matías Cabrera, Silviu Pingica, Adam Newton, Glen Rolls, Iñaki Villanueva, Facundo Munilla, Bradley Linklater, Mauricio Londoño, Iñaki Mateu, Diego García, Arturo Íñiguez y Pedro Martín. También jugaron: Francisco Lemos, Juan Anaya, Jesús Felipe Collado, Íñigo Ribot y Guillermo Rado.

 

PARCIALES: 7-0, min. 10: Ensayo y transformación de Steve Alfeld; 7-7, min. 13: Ensayo de Íñiguez y transformación de Linklater; 10-7, min. 35: Transformación de castigo de Steve Alfeld; 10-14, min. 37: Ensayo de Diego García y transformación de Linklater; 13-14, min. 40: Transformación de castigo de Alfeld; 13-21, min. 61: Ensayo de Pedro Martín y transformación de Linklater; 13-24, min. 80: Transformación de castigo de Linklater.

 

ÁRBITRA: Alhambra Nievas. Amonestó a Federico Ángel (34´) y Álex Alonso (77´).

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a los Cuartos de Final de la Copa del Rey.

80 minutos duró la Copa del Rey 2016/2017 para el VRAC Quesos Entrepinares. Alcobendas asaltó Pepe Rojo con todas las de la ley y menguó a los vallisoletanos, sin el espíritu que solo seis días atrás les permitió levantar un partido cuesta arriba en el Baldiri Aleu. Ese espíritu ganador desapareció en el conjunto quesero, que tuvo ráfagas de buen juego pero no estuvo los suficientemente concentrado para inclinar la balanza a su favor en los momentos clave del choque. Alcobendas empezó por debajo de lo esperado y acabó con una sorprendente frescura que no se esperaba. Los madrileños supieron aprovechar los momentos de debilidad de los locales, no así el VRAC.

 

El arranque dejó un Entrepinares serio que mostró sus credenciales a la victoria desde el pitido inicial de Alhambra Nievas. Acampó en terreno contrario y puso contra las cuerdas al Sanitas. Sin embargo, en el primer acercamiento visitante, Linklater tuvo la oportunidad de adelantar con el pie a los suyos. Erró, pero sirvió para que el VRAC se diese cuenta de que no era un día para perdonar. Una gran acción individual de Steve Alfeld llevó el 7-0 al marcador de Pepe Rojo. Una arrancada espectacular desde el centro del campo levantó a los queseros de sus asientos. El ensayo bajo palos suponía un golpe anímico al que el Quesos no sabría sacarle el rédito suficiente. Y es que, sin tiempo para saborearlo y en un salida del oval desde campo propio, una pérdida igualó la contienda gracias a la marca de Íñiguez en el lado derecho del ataque de Alcobendas. Ratificaba Linklater y las tablas volvían al electrónico.

 

Los minutos pasaron con un VRAC dominador en melé pero cometiendo los errores que han penalizado durante las últimas temporadas al equipo en los grandes partidos. Alcobendas jugaba con una marcha más, pero la fuerza vallisoletana era suficiente para mantenerse más que vivo.

 

Alfeld volvió a adelantar al VRAC con una transformación, pero antes del descanso Alcobendas volvió a responder con un ensayo de Diego García que pasó Linklater. Lo consiguió en inferioridad numérica por la sanción a Federico Ángel que el Quesos gestionó de la peor manera posible. Justo antes del intermedio, otra patada de Steve Alfeld dejaba un ajustado 13-14 que avecinaba una segunda parte tan emocionante como decisiva. Muchos miraban al banquillo de ambos equipos.

 

El segundo tiempo comenzó ralentizado, con un VRAC que quería asegurar y un Alcobendas buscando el falló de los pucelanos y con la velocidad como su punta de lanza. Al Quesos le faltaba la chispa que le sobraba a los madrileños y que terminaría por ser determinante. Pese a ello, el partido brindó al Quesos dos grandes oportunidades de dar un golpe encima de la mesa. Desaprovechó ambas. Dos patadas centradas y cercanas de Steve Alfeld se fueron lamiendo el palo, pero se fueron. Volaron seis puntos y la posibilidad de mandar en el marcador y obligar al Alcobendas al ataque. Los errores hicieron dudar al equipo de Diego Merino y el rival vio que era su momento de matar el partido.

 

Así, a media hora del final, el Entrepinares concedió a Perico la posibilidad de firmar una de sus habituales jugadas. El VRAC miraba y Pedro Martín ensayaba al poner en juego con rapidez el oval ante la inoperancia quesera. Tampoco falló Linklater la transformación ni los dos castigos que tendría hasta el pitido final de Alhambra que suponía, con merecimiento, la prematura despedida a la Copa de un VRAC al que no le queda otra que centrarse en la División de Honor. La Copa ya es historia.