El vallisoletano Roberto Carranza planta cara al Dakar

Las famosas dunas de Tanaka hicieron honor a su leyenda y hasta los pilotos favoritos para hacerse con la victoria final han sufrido muchísimo en la tercera jornada.

La tercera etapa del Dakar ha sido mucho más dura de lo esperado. Las famosas dunas de Tanaka hicieron honor a su leyenda y hasta los pilotos favoritos para hacerse con la victoria final han sufrido muchísimo en esta jornada.

 

El Promyges Rallye Team comenzaba la etapa sin mayores complicaciones, marcando un buen ritmo que les ha llevado a pasar por el segundo punto de control en décimo séptima posición. A partir de ahí la mala suerte se ha cebado con Carranza y Fernández, dos pinchazos y dos roturas de correa han dado al traste con el magnífico ritmo demostrado en los primeros kilómetros del día.

 

La estrategia a partir de repostaje y de cara a la segunda mitad de etapa se volvió más conservadora. Había que mantener la mecánica para llegar a meta y afrontar el largo enlace que había hasta el campamento en Arequipa, 462 kilómetros. Sin más ruedas de repuesto y con pocas piezas de recambio para el coche, es un auténtico mérito terminar la etapa pasando por todos los waypoints y sin penalizar. Una excelente labor de navegación de la que no todos los participantes pueden presumir y que mantiene al Promyges en el vigésimo tercer puesto de la general
El equipo ha llegado al Vivac a las 3 de la mañana aproximadamente hora local. La salida de Carranza y Fernández está prevista para este jueves a las 16:41 hora española.

 

Roberto Carranza: “Un día muy duro para nosotros. Hemos tenido muchos problemas en la pista, correas, pinchazos, el techo se nos voló, el coche se calentaba…pero así es el Dakar.

 

J.C. Fernández: “Esta noche nos tocará dormir muy poco. Este jueves tenemos la primera maratón que será también muy dura según el recorrido que hemos visto. Seguimos en carrera manteniendo la ilusión.

 

La etapa cuatro del Dakar saldrá de Arequipa y llegará hasta Tacna, para coches, SxS y camiones, mientras que para motos y quads terminará en Moquegua. Es la primera del rallye denominada “etapa maratón” que consiste en la ausencia de asistencias y mecánicos a final de una etapa. En este caso, todos los pilotos deben arreglarse el vehículo ellos mismos, sin ayuda de nadie. 
Por delante 664 kilómetros de los cuales 352 son cronometrados que servirá de preámbulo a la segunda etapa maratón del viernes. Tras estas dos duras jornadas los pilotos disfrutarán de una jornada de descanso.