El vallisoletano que tendió la mano a una familia francesa tras el atentado de Barcelona

Miguel Casado junto a la familia francesa.

Miguel García Casado, un vallisoletano que trabaja en Barcelona, ha ofrecido ayuda a una familia francesa que se encontraba en la Plaza de Cataluña.

El atentado provocado en Barcelona por parte del autodenominado Estado Islámico ha dado lugar a la muerte de personas inocentes que, su único pecado, ha sido caminar por La Rambla de Barcelona un 17 de agosto. Las desgracias sacan a la luz la solidaridad. Algunas veces inimagible. Bancos de sangre colapsados de donantes. Hoteles que acogen a todo aquel que lo necesite. Taxistas y conductores de Cabify unidos para desplazar a los desubicados de forma gratuita. Médicos y celadores que vuelven a su jornada de trabajo a pesar de estar en vacaciones. Y numerosas personas ofreciendo alojamiento en sus casas.

 

Miguel García Casado, un vallisoletano que trabaja en Barcelona, ofrecía su ayuda a través de Twitter. Rápidamente contactó con él una familia francesa que buscaba refugio para unos amigos. Y así fue cómo comenzó esta historia.

 

 

"Hoy ya no duermo solo. Se viene una familia de franceses a casa con dos niños aterrorizados. ¿Qué peli y cena especial hacemos?" declaró en las redes sociales. Sus interacciones recibieron un mensaje tras otro. "Tienes un corazón enorme", le escribían la mayoría de los usuarios de Twitter. A veces sorprende la solidaridad en un mundo repleto de odio. 

 

El coche de la familia francesa había quedado atrapasado en la Plaza de Cataluña y no podían desplazarse hacia Penedés, una región a 50 kilómetros de Barcelona donde tenían su residencia. El vallisoletano no dudó ni un segundo en darles cobijo y ayudarles en todo lo que fuera posible. Miguel García les tendió una mano cuando se encontraban fuera de su país, probablemente desubicados y asustados. 

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