El universitario, el cambio significativo del perfil del voluntario en Valladolid
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El universitario, el cambio significativo del perfil del voluntario en Valladolid

Tres de las asociaciones vallisoletanas que trabajan con voluntarios están viendo que el número de universitarios apuntados está aumentando convirtiéndose en una de las principales características en 2021

Accem, Fundación Aldaba – Proyecto Hombre y Fundación Adsis siguen “creciendo” con la mente puesta, como cada año, en ayudar al mayor número de personas posibles que más lo necesitan por su condición de exclusión, inmigración o que no tienen la posibilidad de tener un hogar para poder vivir dignamente. En Valladolid, cada asociación es consciente de las consecuencias del coronavirus, ya que es otro de los factores que han perjudicado al número de voluntarios que se acercaban interesados en formar parte de los proyectos de dichas entidades sociales.

 

Irene Sánchez es la responsable del voluntariado en Accem en Valladolid y, en declaraciones a Tribuna, ha reconocido el “pequeño bajón” que ha provocado el coronavirus, pero con el cambio de haber ampliado ese número en la actualidad. “Este año, ha habido más personas que han demandado nuestro equipo. Hemos llegado a 20, ha añadido. En esta línea comparte la misma impresión, Sabrina Santamaría, la responsable del voluntariado en la Fundación Aldaba – Proyecto Hombre en Valladolid destacando que la pandemia había dejado su huella en este aspecto: “Tenemos unos 80 en activo, pero hemos tenido 40 por el coronavirus”.

 

Fundación Adsis, sin embargo, ha contado con 54 voluntarios en la capital dando la importancia que requiere al hecho de poder abordar “el apoyo escolar, el acompañamiento personal de un voluntario a un joven en un centro de protección y su preparación para una futura independencia”. Esas eran las palabras de Aurora Corona, directora de Adsis en Castilla y León, que coincide con el argumento de los objetivos de las compañeras, pero con el matiz de que el perfil del voluntariado con el que trabaja su entidad, es joven, aunque no admiten una persona menor de 23 años porque afirma que “es una gran responsabilidad para un voluntario trabajar con menores y con gente en libertad tras haber estado en prisión”.

 

Por eso, Adsis se encuentra más con una persona de mediana edad de entre 35 y 45 años, aunque trabaja con “jóvenes tutelados y no tutelados con cuatro viviendas donde se les acoge”. Esa condición que pone esta entidad exponiendo las razones de dicha decisión no comparte el resto de asociaciones como Accem que ve, por su parte, que son muchos los jóvenes que están “involucrados”, en la mayoría de las ocasiones, “tanto en las actividades de ocio como deportivas”. No obstante, Irene reconoce que es una “mujer universitaria mayor de 50” la que se acerca al voluntariado de una asociación que lleva en Valladolid desde el 2006 y, a nivel estatal, desde el año 1991.

 

Fundación Aldaba - Proyecto Hombre en Valladolid siente la presencia del joven que está estudiando carreras universitarias como Trabajo Social, Educación Social o Psicología. Sabrina indica que ese cambio se ha producido, después de que, en años anteriores, “la persona jubilada o prejubilada era la que se acercaba a la entidad”. Estas circunstancias llevan al voluntario a tener diferentes “motivaciones” como reconoce Irene, en representación de Accem: “Son muy diversas. Desde el sentirse bien consigo mismo, conocer a gente, adquirir experiencia para un futuro trabajo, hasta el poder sentirse útil”.

 

En cualquier caso, para todas ellas el 2022 se presenta con el objetivo de “crecer y alcanzar al mayor número de personas para ayudar a todas las refugiadas” con “el voluntariado virtual” y el Proyecto Voluntariado Europeo como retos primordiales para invitar a los voluntarios del mundo a Valladolid para que vean como la capital sigue potenciando la solidaridad desde el punto de vista personal y profesional de los integrantes que forman parte de sus entidades sociales.