El Toro Júbilo enfrenta a partidarios y animalistas entre la tradición y la "tortura del fuego"

El Toro Jubilo de este año, grabado por PACMA. Foto: EP

El partido animalista logra entrar en el Toro Júbilo de Medinaceli y graba lo que califica como una "crueldad" y "tortura del fuego". Al astado se le coloca una estructura con dos bolas a las que se les prende fuego. Fuertes medidas de seguridad para evitar incidentes entre los asistentes y un grupo de activistas contra el maltrato animal.

El Toro Júbilo, el único festejo taurino de Castilla y León en el que se le ponen dos bolas de fuego al astado, ha estado rodeado de nuevo de polémica. La noche del sábado al domingo estuvo llena de tensión entre los partidarios de esta fiestas y un nutrido grupo de activistas contra el maltrato animal que acudieron a denunciar la situación. El festejo está declarado fiesta de interés turístico regional.

 

El festejo ha quedado recogido porque miembros del Partido Animalista Pacma han grabado el festejo del Toro Júbilo celebrado en Medinaceli (Soria) en la madrugada de este domingo, al que han calificado de "crueldad" ya que sometió al astado, de nombre 'Mancheguito', a la "tortura del fuego". El vídeo que ha grabado la asociación se puede ver en este LINK.

 

Según han señalado fuentes de Pacma en un comunicado recogido por Europa Press, los activistas han podido grabar imágenes del festejo pese a "las fuertes medidas de seguridad impuestas por el Ayuntamiento de Medinaceli", que han impedido a los periodistas acceder a la Plaza Mayor para documentar "el maltrato a 'Mancheguito'". De hecho, han explicado que la Guardia Civil, "a instancias del Ayuntamiento, sólo permitía entrar a las personas que portaban una invitación".

 

Sin embargo, Pacma ha podido grabar en vídeo cómo "entre gritos de '¡Antitaurinos, hijos de puta!'", el toro era embolado en un proceso que duró 13 minutos desde que le ataron al poste hasta que prendieron fuego a las bolas, lo que en opinión de la formación animalista provoca al animal "un tremendo estrés y ansiedad". Ese sufrimiento, han asegurado, "sólo fue el principio", pues a la finalización del festejo, a la 1.30 horas de este domingo, el toro fue introducido en un camión que lo llevaría al matadero, como establece el Reglamento de Espectáculos Taurinos Populares de Castilla y León en su artículo 23.

 

Según Pacma, el astado "estaría probablemente ciego, a causa de la quemadura de las córneas por el fuego y lesionado por las continuas sacudidas para intentar desprenderse de la estructura ardiente". El Partido Animalista ha reiterado que no encuentra "justificación" a que un festejo como el Toro Júbilo se mantenga, por lo que apelan "al rechazo ciudadano a este tipo de tradiciones, que deben ser prohibidas legalmente", como recuerdan que ya ha sucedido con el Toro de la Vega de Tordesillas (Valladolid), "gracias al intenso trabajo de presión social, política y legal de Pacma".