El tiempo irregular y las lluvias acompañarán a Valladolid durante el resto del confinamiento

La Plaza Mayor de Valladolid. JUAN POSTIGO

Durante el próximo fin de semana habrá un repunte de temperaturas y se dejará ver el sol, situación que se revertirá de nuevo a partir del lunes

Es el pan de cada día de muchos vallisoletanos. Termina la jornada de teletrabajo, miran por la ventana, quizá a las 8 para cumplir con la ya habitual tradición de los aplausos sanitarios, y miran al cielo. "Cuando todo esto acabe, espero que al menos haga buen tiempo y se pueda estar en la calle". Y es que efectivamente los termómetros se han desplomado desde este lunes, en la tercera semana de confinamiento por el Estado de Alarma. Si le sirve de consuelo, la tónica será parecida durante unos cuantos días más.

 

No hay más que echar un vistazo a la Agencia Estatal de Meteorología para comprobarlo. Este jueves la tónica será muy parecida a lo vivido estas recientes jornadas. Es decir, temperaturas que rondan los 5 grados de máxima y los 15 de máxima con precipitaciones sobre todo durante las primeras horas del día, mientras que el viernes, si bien el termómetro se mantendrá constante con 3 grados de mínima y 16 de máxima, al menos lucirá el sol y la sensación térmica será más agradable.

 

El sábado y domingo llegará definitivamente el pequeño paréntesis meteorológico de esta semana de confinamiento. El primero de estos días brillará el sol con máximas que ascenderán hasta los 20 grados con mínimas de 3 al comienzo del día, mientras que el domingo también se mantendrá esta situación pero de nuevo con alta posibilidad de lluvia. Vamos, que el tiempo sigue bastante irregular estos días, si bien disfrutaremos por momentos del astro rey.

 

El lunes volverá a ponerse la cosa fea, con bajada general de temperaturas y más lluvias para afrontar ya la cuarta semana de encierro. Teniendo en cuenta que el Decreto de Estado de Alarma dura hasta ese domingo 12 de abril, día en que concluiría una Semana Santa que no se celebrará en todo el país, las nubes serán las habituales compañeras de los vallisoletanos hasta entonces.