El techo de gasto, otra limitación para los ayuntamientos

Junto con la tasa de reposición, el control del Gobierno a las cuentas municipales influye en la capacidad de las entidades locales para contratar o invertir, incluso para consistorios como el de Valladolid que en 2016 liquidó en superávit.

Junto a la tasa de reposición para comprender la posibilidad de movimientos que tiene un Ayuntamiento hay que profundizar en el techo de gasto, es decir, el límite que tienen las administraciones del Estado para no poner en peligro las cuentas públicas.

 

"El techo de gasto se implanta en 2012 con la Ley de Estabilidad Presupuestaria, pero ahora no estamos en la situación de 2012, una buena parte de los ayuntamientos estamos saneados y pedimos que se libere de alguna manera este techo para los ayuntamientos con estabilidad" explica Antonio Gato, concejal de Hacienda en el consistorio de Valladolid.

 

"El Ayuntamiento está ahora por debajo de los 100 millones de deuda, la cifra más baja de los últimos 20 años, que no llega ni al 40% de los ingresos ordinarios liquidados en el ejercicio anterior. Y podríamos tener hasta el 110% lo que nos permitiría hacer más inversiones con ese endeudamiento, pero no podemos crecer en inversión ni gasto porque estamos limitados por el techo".

 

Esto influye, por ejemplo, en las contrataciones temporales que puede realizar el Ayuntamiento para no superar el límte.

 

Gato lamenta que "todos los ayuntamientos de España somos tratados igual" a pesar de que, por ejemplo, "Valladolid hemos liquidado el ejercicio de 2016 con superávit, cumpliendo la regla de gasto y los límites de la deuda; y aún así en 2018 no vamos a poder crecer más de 3,5 millones en techo de gasto, situado en 170 millones". Y explica que el techo de gasto, "con unos ajustes" nos lleva al presupuesto municipal que es de unos 300 millones en Valladolid.

 

¿Se levantará pronto este techo? "Yo soy pesimista, no veo voluntad. Y esto lo reivindicamos todos los ayuntamientos, de todos los signos políticos: que a las administraciones cumplidoras con los objetivos de déficit no se nos perjudique", señala Gato, quien concluye: "En el ámbito privado si liquidas con pérdida uno y otro año, cierras la empresa. Las administraciones cumplimos una función pública y tenemos otra normativa, pero es verdad que no puede existir un déficit estructural".