El subdelegado del Gobierno califica de "hecho aislado" el incidente en la Comisaría de Delicias

El subdelegado del Gobierno en Valladolid, José Antonio Martínez Bermejo, ha calificado de "hecho aislado" el supuesto caso de malos tratos registrado en la Comisaría de la Policía Nacional en Delicias, objeto de una investigación en vía administrativa y penal, y se ha mostrado confiado en el total esclarecimiento de lo ocurrido.

 

Martínez Bermejo, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha reconocido que estaba al corriente de lo sucedido el pasado día 16 de enero, "que ha provocado gran sorpresa", y ha explicado que nada más conocerse los hechos la propia Policía Nacional ha abierto una investigación interna que, finalmente, ha puesto en manos del Juzgado de Instrucción número 2, en funciones de guardia.

 

"Con independencia de que el preso en los calabozos pudiera tener un comportamiento inadecuado, ello no justifica que alguien le eche agua por encima", ha apuntado el subdelegado del Gobierno, quien ha añadido que al existir abiertas diligencias en vía penal cualquier actuación interna en vía administrativa queda paralizada a la espera de la resolución judicial.

 

Martínez Bermejo ha añadido que ni los propios compañeros del agente imputado se explican qué ha podido pasar, "puesto que se trata de un hombre con experiencia en materia de calabozos", pero en cualquier caso ha apelado a la presunción de inocencia y a la prudencia hasta que las investigaciones queden esclarecidas.

 

El subdelegado sí ha aprovechado para defender la profesionalidad de la plantilla de la Policía Nacional en Valladolid y, tras insistir en que se trata de un hecho aislado lo ocurrido en la Comisaría de Delicias, donde un ciudadano de origen senegalés denuncia que el agente investigado le arrojó encima seis garrafas de agua a través de los barrotes de la celda, se ha mostrado convencido de que algo puntual no empeñará la buena imagen que los ciudadanos tienen de su policía.