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El sindicato de las administraciones penitenciarias denuncia la masificación de la cárcel de Villanubla

Manifestación de funcionarios de prisiones. ALBERTO MINGUEZA

El número de internos del Centro Penitenciario de Valladolid es superior al de su capacidad manteniendo un exceso cercano al 135%.

REIVINDICACIONES DEL PROCESO DE MOVILIZACIONES DE LA AGRUPACIÓN DE LOS CUERPOS DE LA ADMINISTRACIÓN DE INSTITUCIONES PENITENCIARIAS: 

 

1. Una Oferta de Empleo Público que cubra las necesidades reales de los Centros Penitenciarios que mirtan desarrollar la función de los sindicatos de forma digna respetando los derechos laborales y permitiendo traslados adecuados.

 

2. Una regulación específica que aporte una solución a los problemas del colectivo ya que son diferentes a los del resto de la Administración. Se quiere un reconocimiendo como agentes de autoridad.

 

3. Volver al Ministerio de Justicia.

 

4. Recuperar las pérdidas redistributivas existentes y adecuar el marco salarial a las funciones y responsabilidades.

 

5. Retirar la seguridad privada en los Centros Penitenciarios y dotarla con Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado.

 

6. Una reorganización del Centro Directivo con el cese del actual equipo.

 

7. Garantizar unos sistemas de salud laboral y de defensa de los funcionarios.

 

 

La cárcel de Villanubla cuenta con una capacidad de 365 plazas, pero alberga a casi 500 internos. Esta situación supone una masificación cercana al 135%, siendo la más masificada de Castilla y León.

 

Las manifestaciones llevadas a cabo por la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP), pide una oferta de empleo público que cubra necesidades reales. La relación de puestos de trabajo del Ministerio asigna al centro de Villanubla un total de 287 funcionarios, pero en la actualidad solamente se cubren 245 puestos, lo que supone la pérdida de 41 vacantes. Casi un 70% de ellos supera los 50 años incrementando, de este modo, la edad media hasta el 53,50 años colocándose por encima de la media de Castilla y León.

 

A esta mala situación, se suman las agresiones sufridas por parte de los presos. Los manifestantes quieren garantizar unos sistemas de salud laboral y de defensa del funcionario puesto que en Castilla y León se han producido 40 agresiones el pasado año; 2 de ellas en Valladolid.

 

Los trabajadores del Centro Penitenciario de Valladolid están sufriendo un empeoramiento en la calidad de sus condiciones laborales lo que coarta la posibilidad de desarrollar un trabajo de forma segura y eficaz. “Estamos logrando que la situación se mantenga a salvo gracias a nuestra experiencia y profesionalidad”, ha declarado uno de los manifestantes.

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