El Salvador labra su pase a la final de la Copa en el barro de Las Terrazas

Mamea, ante el Petrarca. JL USEROS

El conjunto vallisoletano se disputará el título contra la UE Santboiana tras derrotar en una intensa semifinal al Alcobendas (10-13).

El viento y el barro fueron protagonistas durante la semifinal de la Copa entre el Alcobendas y El Salvador. El encuentro, disputado en Las Terrazas, estuvo muy reñido y se decidió por la fortaleza chamiza y el mayor acierto de su pateador, Graaff. Todo ello, unido al ensayo de Mamea, sirvió para que los vallisoletanos lograran su pase a la final tras vencer por un ajustado 10-13.

 

Aunque mal se le pusieron las cosas al conjunto chamizo en el inicio, esto no es como empieza. El Alcobendas salió con todo y el exquesero Perico Martín, con su velocidad, encontró un hueco en la zaga vallisoletana para ensayar cómodamente. Brad Linklater no perdonó y a los dos minutos el marcador reflejaba el 7-0.

 

Pero los de Juan Carlos Pérez reaccionaron rápidamente. Comenzó a ganar metros y, finalmente, Joe Mamea logró un valioso ensayo. Era el turno de Graaff en la patada. Estaba escorada y hacía viento, pero el sudafricano no entiende de adversidades y la transformó.

 

Con el 7-7, en el minuto 12, El Salvador continuó mejor sobre el barro de Las Terrazas. Graaff se vino arriba y pidió una patada muy lejana en la que volvió a demostrar su gran calidad. Con suspense por el viento, el apertura midió a la perfección su lanzamiento, aunque antes de pasar golpeó en el palo derecho.

 

Se vio con mucha confianza el sudafricano; con tanta que se atrevió con otra patada todavía más lejana. En esta ocasión ni siquiera llegó a los palos y el 7-10 continuó en el marcador. De hecho, fue el resultado de la primera parte, ya que Brad Linklater tuvo una patada más sencilla que se le fue a la derecha.

 

Tras el descanso, el balón siguió más en campo local. Graaff pasó un golpe de castigo en el 51’ y amplió la ventaja (7-13). Pero el Alcobendas no se rindió y tuvo la oportunidad de recortar distancias a través de un golpe. Linklater se preparó y mandó el oval a la derecha de los palos.

 

Respiró momentáneamente el conjunto vallisoletano, aunque el madrileño volvió a la carga poco después. El Alcobendas encerró al Chami en su campo y le hizo sufrir. Gran parte se jugó muy cerca de la marca visitante, hasta que los locales forzaron un golpe de castigo que pasó Linklater.

 

10-13 a los 73 minutos y todo estaba por decidirse. El Salvador recuperó el balón y lo mantuvo hasta el último minuto. Apostó por tener la posesión, pero la perdió tras una pantalla. El Alcobendas volvió a tener la oportunidad, aunque no la aprovechó y la escuadra vallisoletana aguantó el tipo a base de fuerza para sellar su pase a la final.

 

Se jugará el título ante la UE Santboiana, que ganó en su semifinal al Ampo Ordizia por 23-16. Ya hay equipos, ahora solo falta saber cuándo y dónde se disputará. El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, anunció hace unas semanas su intención de pedirla si el Chami llegaba, por lo que Zorrilla podría volver a ser el escenario.