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El sabor más americano, en Valladolid

Desde cereales de Oreo hasta salsa de Jack Daniels, la tienda 'American World', ubicada en la calle Regalado, ofrece una gran variedad de productos atípicos del otro lado del charco

 

El sueño americano consistía en un ideal que garantizaba la oportunidad de prosperar y tener éxito en la sociedad de Estados Unidos. En este caso, el nefelibato Gonzalo Elías, harto de trabajos tediosos de dos semanas y mal pagados, decidió convertir esa pesadilla vital en la utópica vida que al otro lado del charco auguraban. Eso sí, su destino no se encontraba en Los Ángeles, Nuevas York, Chicago, Las Vegas, Miami, etc., sino en Valladolid, adquiriendo ‘American World’.

 

A pesar de que la tienda lleva cinco años en la ciudad –cuatro al lado del colegio Lourdes y uno en la calle Regalado, su ubicación actual-, Elías lleva tan solo cuatro meses en el negocio y tres desde la apertura el 11 de febrero.

 

El comercio ha pasado ya por tres dueños distintos. Se cuenta que el primero de ellos debía  de ser un español que tenía dinero de más y quería invertir. Ahora el relevo lo ha cogido Elías, cliente habitual de la tienda, tras comprárselo al anterior propietario que vendía el negocio debido a su edad avanzada.

 

El establecimiento se encuentra cerca de la Catedral de Valladolid y posee con una variedad de productos de lo más atípicos. Desde bebidas, dulces y salsas exóticas, hasta comidas preparadas.

 

 

Comida prefabricada, salsas y una decoración auténtica americana

 

El target de la empresa es un público joven que le gusta probar cosas nuevas, aunque varía un poco dependiendo de la edad. Si son más pequeños les gustan las gominolas o los caramelos. La gente un poco más adulta, entre 25 y 30 años, busca comida enlatada y prefabricada, y alimentos más extraños.

 

“Hay gente que viene siempre a por cosas fijas, cereales y chocolatinas, sobre todo. Luego hay otros que vienen por si hay algo nuevo o para probar productos diferentes. También hay muchas personas que recurren a la tienda por desesperación, al no encontrar un alimento determinado en ningún lado. Por ejemplo, alguien que ha estado en un restaurante mexicano y quiere volver a tomar una salsa específica”, explica el gerente.

 

Los productos son en su totalidad son importados. Vienen de Estados Unidos, México, Japón e “incluso de Argentina por petición popular”. Negocios de este tipo entrañan una complejidad mayor, al tener que tratar con proveedores internacional, aunque en este caso Elías se siente afortunado de haber adquirido los mismos suministradores que tenía el anterior gerente.

 

Otro de los inconvenientes es el precio de las importaciones. Al ser alimentos extranjeros el coste es más caro y no puede optar a tener una variedad gigantesca de productos que no sabe si se van a vender. “No puedes arriesgarte, porque la pérdida sería muy grande”. Además, el dueño destaca que juegan con las modas, trayendo víveres que las series, películas o YouTube pongan de moda.

 

La tienda es la única de esta índole que se encuentra en Valladolid y, seguramente, en Castilla y León. Elías destaca que “viene gente de Madrid, Bilbao o Barcelona que me piden el contacto porque igual en sus ciudades no encuentran algo que aquí sí”.

 

Entre los productos más característicos, destacan, sobre todo, los cereales, cuya composición en el establecimiento recuerda a las populares cafeterías de 'Cereal Hunter'. Los sabores son de lo más variopintos: Donetes, Chips Ahoy, Oreo, Donut o Froot Loops destacan entre los más demandados.

 

Cereales de lo más variopinto

 

Elías también se aprovecha del marketing que realizan algunas marcas con las que trabaja. Dulces como las galletas Oreo son muy codiciados, en parte por la amalgama de sabores que ofrecen distintos a los habituales: brownie, crema de cacahuete o ediciones especiales de tartas, entre otros. Otro alimento muy típico que destaca el dueño actual son los twinkies, ya que aparecen en multitud de series y películas.

 

Respecto a víveres de otro tipo, resaltan la variedad de Pringles, la carne seca “del Badulaque de Los Simpsons, perritos, salsas exóticas -como la clásica de Jack Daniels-, alubias en bote o Fanta, Monster y Coca-Cola de todo tipo de frutas -manzana verde, manzana roja, pera o cereza-.

 

En verano, Elías prevé que las ventas se incrementen debido al posicionamiento de la tienda –se encuentra en una calle muy transitada y las buenas temperaturas propiciarán que la gente salga a deambular por Valladolid- y los helados. Estos gélidos postres es otro de sus factores diferenciales, ya que los encarga a su gusto con productos típicos de la tienda. “Son sabores que yo daría una mano a que no encuentras en ninguna otra parte”, señala.

 

El gerente actual afirma que “las ventas del negocio dan para vivir”, aunque tienen pensado expandirse de manera online -ya que le llama gente de otras ciudades para pedirle productos específicos-, así como el desarrollo de una página web. Por ahora, el comercio sólo se mueve por las redes sociales.

 

“Es muy difícil entrar y que no te guste nada”, expresa Elías, que se muestra contento con sus primeros meses a la cabeza del negocio y con una idea clara: ‘Make Valladolid Great Again’.