“El rosado se vuelve a poner de moda y Cigales hace el mejor de España”

Tribuna analiza el 2016, año en el que se han cumplido las bodas de plata de la DO Cigales, con el presidente Pascual Herrera y con el gerente de la DO, Raúl Escudero.

El presidente de la DO Cigales, Pascual Herrera, a la derecha, y el gerente, Raúl Escudero. J.A.G.

Dicen el que vino rosado, o el clarete por utilizar una palabra tan nuestra, vuelve a estar de moda. Que se lo digan a la Denominación de Origen Cigales que este año ha celebrado por todo alto sus 25 años. Un buen momento para reorientar su estrategia de marketing y acercarse a los más jóvenes, a través de eventos relacionados con la música y el deporte. Cigales agrupa a 34 bodegas, 2.000 hectáreas de viñedo y medio millar de viticultores. Con cuatro millones y medio de contraetiquetas y una buena cosecha de 8,5 millones de kilos de uva, 2016 ha sido un gran año para brindar con un buen vino… de Cigales, claro.


 

 

TRIBUNA: Finaliza 2016, un año inolvidable con las bodas de plata de la DO Cigales…

RAÚL ESCUDERO: Un año de mucho trabajo, esfuerzo y dedicación, con múltiples actividades y un gran esfuerzo económico y hemos intentado en que se traduzca en un buen resultado con un incremento de ventas en las bodegas. Un año intenso y esperemos que también muy fructífero.

 

TRIBUNA: ¿Cuáles han sido las actividades más relevantes?

RAÚL ESCUDERO: Hemos enfocado nuestra estrategia de marketing y comunicación en la gente joven. Hay un descenso del consumo de vino y creemos que tenemos que estar dónde ellos están, que es en la música y el deporte. Hemos organizado tres pruebas deportivas: BTT, carrera de running y con la vuelta ciclista a Valladolid júnior. El festival Nitro Music ha sido una gran experiencia, donde los jóvenes han consumido mucho vino de Cigales.

 

TRIBUNA: 25 años que se han plasmado en un libro…

PASCUAL HERRERA: Era una necesidad importante que teníamos en la DO Cigales. Una zona con mucha historia, con mucha tradición, con muchas cosas que contar, con técnicas nuevas, con muchos cambios… algo que se refleja en la publicación de una manera intensa, profunda y seria. En vez de elegir un solo autor, se ha contado con varios especialistas que analizarán en cada capítulo las diferentes materias: el vino y el arte, los vinos antiguos, la técnica del rosado… Es un libro muy importante.

 

TRIBUNA: En 1991, la DO Cigales era casi una utopía

PASCUAL HERRERA: Hace 25 años no éramos nada. Según la administración española, tan solo una Denominación de Origen Específica Provisional, no había ninguna en España así. El camino ha sido arduo por varios motivos: estábamos empezando, éramos los pequeños en Castilla y León, no teníamos experiencia en exportación, con una población muy envejecida… Desde entonces hemos asumido una imagen, una reestructuración de viñedo sin ninguna ayuda comunitaria, un cambio de reglamento y una buena comercialización. Estamos muy satisfechos porque, a pesar de la brutal crisis económica, hemos despegado.

 

TRIBUNA: ¿En qué momento se encuentra la Denominación de Origen Cigales?

RAÚL ESCUDERO: La DO se encuentra en un momento de incipiente cambio. El rosado ha tenido unos años difíciles, pero en Europa y en Estados Unidos se está poniendo de moda y yo creo que va a llegar otra vez el momento del rosado. Y tenemos que estar preparados para que nadie nos adelante por la derecha: somos los mejores rosados de España, no lo decimos nosotros, tenemos numerosos galardones internacionales. Debemos tomar el tren del rosado… es nuestra seña de la identidad.

 

TRIBUNA: ¿y el del tinto?

RAÚL ESCUDERO: Es más complicado. Y eso que hacemos unos tintos estupendos, pero tenemos unos compañeros complicados con Toro y Ribera. Somos el equilibrio, estamos en el centro geográfico entre Ribera y Toro, estamos en el medio y ahí reside el equilibrio. Muchas veces cuando la gente prueba nuestros tintos se queda sorprendida y es una pena porque los tenemos que exportar casi todos y eso que los tintos suponen el 50 por ciento de nuestra producción.

 

TRIBUNA: Uno de los principales problemas a los que se enfrenta Cigales y cualquier Denominación de Origen es la tremenda caída de consumo de vino

RAÚL ESCUDERO: El consumo ha caído estrepitosamente en este país. Estamos en 14 litros por persona y año, cuando nuestros vecinos portugueses y franceses están entre 30 y 40 litros.

PASCUAL HERRERA: Cabe recordar que en España hemos llegado a alcanzar los 65 litros por persona y año. Es un problema que no solo nos atañe a nosotros sino a todas las denominaciones de origen. Nosotros hemos hecho un profundo análisis de lo que pasaba y hemos llegado a la conclusión que por diversos motivos hemos perdido dos generaciones de jóvenes. Estamos intentando de una manera decidida, dado el perfil de nuestros rosados, volcarnos en los jóvenes, para educar a las nuevas generaciones y recuperar el consumo. Este año va a ser el año de los jóvenes y del deporte. Hay que recordar que el vino es saludable y está catalogado como alimento.

 

"Clarete y rosado es lo mismo. Pero clarete es una forma tradicional de nombrar el vino, una palabra muy nuestra"

 

TRIBUNA: ¿Por qué el vino de Cigales es el vino del Canal de Castilla?

RAÚL ESCUDERO: El Canal de Castilla, junto al Río Pisuerga, es nuestro eje vertebrador en toda la Denominación de Origen. Es un lugar donde se puede hacer deporte, disfrutar de su paisaje y realizar enoturismo, visitar las bodegas y los restaurantes, o muchos de los activos patrimoniales.

 

TRIBUNA: ¿Es la exportación la solución a muchos de los problemas del sector?

PASCUAL HERRERA: La exportación no es la panacea. La exportación ayuda mucho, pero yo creo que la exportación en España va mal, porque exportamos mayor cantidad de producto e ingresamos el mismo dinero. Algo está pasando. Se prevé que vayamos a exportar más, pero Cigales tiene que tender a exportar calidad, diferenciación y singularidad y nuevos países. Tenemos futuro.

RAÚL ESCUDERO: Exportamos un millón de botellas, fundamentalmente a los mercados de Alemania, Holanda, Bélgica, Estados Unidos, Méjico y China.

 

TRIBUNA: ¿Rosado o clarete?

PASCUAL HERRERA: Es lo mismo, ahora. Hubo sus problemas administrativos, porque Europa decían que un vino debía manifestarse atendiendo a su elaboración: un rosado es un vino blanco y un clarete es un vino tinto, en cuanto a elaboración. Hace unos años cambiaron la nomenclatura atendiendo al color. Clarete, además, es una palabra muy nuestra, tradicional. Se ha recuperado una forma antigua de llamar al vino.

 

TRIBUNA: ¿Cómo  aborda la DO Cigales el futuro?

RAÚL ESCUDERO: El futuro tiene que pasar por atraer  la gente joven y consolidar el público que tenemos. Estamos haciendo rosados y tintos con menos color que es lo que demanda el mercado, el nuevo público, con vinos más amables.

 

TRIBUNA: ¿Por qué no puede faltar un buen vino Cigales en la mesa de estas navidades?

PASCUAL HERRERA: El clarete es un vino que estas Navidades no puede faltar en ninguna mesa. Es el vino familiar, el vino que va casi con todo, el vino agradable, simpático, el vino joven, el vino de nuestra tierra, es el vino de Valladolid. No puede faltar.

 

TRIBUNA: ¿Por quién brinda la Denominación de Origen Cigales?

PASCUAL HERRERA: Brindamos por España y también por nuestros viticultores porque se lo merecen.