El resurgir de la generación olvidada: la vuelta a las aulas de los más veteranos

Valladolid está repleta de jóvenes estudiantes que emprenden una carrera para ampliar su formación. Sin embargo, la Millán Santos ofrece una opción para otro tipo de universitarios.

Cualquier joven recién salido del instituto puede tener una imagen más o menos clara de su futuro cercano, estudiar una carrera, un módulo, trabajar. Buscar una opción para vivir los próximos años está en la mente de la mayoría de los estudiantes que finalizan su paso por la escuela, sin embargo, en la otra cara de la moneda se encuentra una generación de universitarios un tanto peculiar. La Universidad Permanente Millán Santos, adscrita a la Universidad de Valladolid (UVa), posibilita la vuelta a los estudios de aquellas personas mayores de 40 años que deseen continuar su formación.

 

El deseo de aprender, el ansia de conocer y la búsqueda de la sociabilización son algunos de los motivos que impulsan a esta nueva generación de universitarios a interesarse por la oferta de la Millán Santos. Así lo reconoce su directora, Mercedes Rodríguez Pequeño, que revela que a través de las dos modalidades de la Universidad, la abierta y la estructurada, “los alumnos pueden acercarse a prácticamente todos los campos del saber”.

 

Desde su creación en el año 2001, la Millán ha gestionado un total de 15.801 matrículas, aunque resulta difícil saber el número exacto de alumnos que han pasado por sus clases, puesto que muchos repiten a lo largo de los años. Frente al primer curso en el que se registraron 243 personas, en el actual periodo académico se han inscrito 1.576, convirtiéndose este en el año con mayor participación en la historia de la Universidad.

 

En el sótano de las instalaciones de la Residencia Universitaria Alfonso VIII, donde hace algunos años se estudiaban las carreras de Trabajo Social e Ingeniería Química, diferentes profesores de la UVa imparten las clases de la modalidad estructurada. Esta categoría cuenta con bloques repartidos de la misma forma que las carreras universitarias, cuatro años con dos cuatrimestres cada uno. De las 48 asignaturas que ofrece la Millán Santos los alumnos pueden seleccionar hasta un máximo de 24, es decir, tres por cuatrimestre.

 

Por otro lado existe una modalidad abierta, consistente en la participación de los alumnos de la Millán en las clases propias de la UVa, que está sujeta a la disponibilidad de plazas de cada carrera, así como al ofrecimiento de los profesores.

 

Para la matrícula se realizan dos sorteos públicos, uno por modalidad, y dependiendo del número asignado los alumnos pueden elegir las asignaturas que desean cursar. La directora del centro explica que “aunque Filosofía y Letras es la facultad que más plazas oferta para los alumnos de la modalidad abierta”, los campos que se ofrecen abarcan “desde el arte y las humanidades, hasta las ciencias jurídicas y sociales, las ciencias experimentales, de la salud, la ingeniería e incluso la arquitectura”.

 

Asimismo, los estudiantes de la U.P Millán Santos participan en diversas actividades como seminarios, talleres, viajes y visitas a centros de trabajo o instituciones de prestigio, todas ellas orientadas a “la incorporación de los alumnos en la sociedad”. Incluso se ofrece la posibilidad de realizar intercambios con otras universidades con las que la Millán tiene convenios, en lugares como La Coruña, Extremadura, Valencia y Lisboa.

 

Un modelo de enseñanza diferente, que crece año tras año agrupando a alumnos entusiastas y atentos, ávidos de conocimiento y alejados ya de los ritmos frenéticos tan propios de la juventud. En definitiva, esta institución brinda una oportunidad a una generación que además de mucho que enseñar, tiene un gran deseo de aprender.