El Restaurante María de Valladolid sopla las velas de su veinte cumpleaños

Alejandra Cuadrado, directora del Restaurante María: "No hay que olvidar nunca que un Restaurante necesita una buena gestión".

Nos desplazamos a una calle con mucho encanto, la calle Rastro, justo enfrente de la casa Cervantes, un oasis de tranquilidad en Valladolid. Allí hablamos con Alejandra Cuadrado, directora del reconocido Restaurante María.

 

 

PREGUNTA: El Restaurante María celebró el pasado viernes su 20 cumpleaños. ¿Cómo se siente usted?

 

RESPUESTA: Me siento muy feliz. Estoy atravesando por una etapa muy motivadora, me siento muy afortunada de poder llevar el estilo de vida que quiero, dedicarme a proyectar María en diferentes ámbitos, ahora que estoy sola en el camino, desde la parte tan importante de gestión como al desarrollo de mi pasión en la sala.

 

 

P.: ¿Dónde está la clave del negocio?

 

R.: No hay que olvidar nunca que un Restaurante necesita una buena gestión. Ya no basta con tener una buena cocina y una atención en sala excelente, sino que son necesarios otros requisitos para que un negocio de restauración funcione correctamente. Esto requiere una buena gestión de cada uno de los puntos claves que conforman el espacio gastronómico.

 

 

P.: ¿A qué es posible todo ello?

 

R.: En primer lugar, gracias al esfuerzo y la dedicación de mi familia a una vida entera amando la restauración, un esfuerzo constante durante más de cuarenta y cinco años, legado que hoy llevo impreso con orgullo. Por otro lado, y no menos importante, gracias a todos los estudios que me han proporcionado; he tenido la suerte de tener unos padres que humildemente me han concedido una formación en la mejor escuelas gastronómicas (@basqueculinarycenter) que me han permitido estar fuera de casa, experimentar, crecer y desarrollar conceptos a través de ese conocimiento previo, así que en todo esto es donde hallo mis orígenes. Es por ello por lo que tengo presente en todo momento esa raíz. Creo que es siempre importante saber humildemente de dónde viene uno para poder plantearse a donde va y cómo lo va a hacer.

 

 

 

P.: Recibe estos 20 años con un nuevo merecido premio para añadir a la lista el ‘Premio al mejor pincho tradicional nacional’

 

R.: Sí, tuvimos la gran suerte de ser merecedores de este reconocimiento a nivel nacional, que precisamente describe lo que es y somos las personas que formamos María: La tradición más actualizada. El reconocimiento con la creación “Jamón de callos” fue un éxito conseguido con un trabajo de I+D+C por parte de todo el equipo, por lo que el factor humano, es lo más importante de este nuevo galardón. Me gustaría nombrar la colaboración especial del chef y amigo @andresmorenoloquillo creador de este pincho en el que tradición, creatividad, cocina, sala se fusionan.

 

P.: ¿Cómo ha vivido la evolución desde esos orígenes?

 

R.: Ha sido un cambio, una transformación, una evolución continúa, progresiva y con unas bases muy claras. El inconformismo siempre ha estado presente durante todos estos años, tratando de caminar siempre hacia la excelencia, esa que nunca llega, pero que siempre es el objetivo a conseguir. En todo momento hemos tenido las ganas, el trabajo y sobre todo la pasión para hacerlo lo mejor posible.

 

 

P.: El mundo de la restauración es muy sacrificado. ¿Considera que es una profesión de la que vivir o para la que vivir?

 

R.: Para mí, sin duda, es una forma de vivir, un modo de vida que tienes que sentir.

Este mundo tiene que gustarte, apasionarte, sentir lo que haces diariamente, porque como bien dices es un mundo muy sacrificado, pero también es muy gratificante. Este trabajo tiene que llenarte, creo que somos unos privilegiados cada vez que pienso que está en nuestras manos el hacer feliz a los que vienen a visitarnos por unos minutos viviendo “la experiencia María”.

 

 

P.: Alguna vez ha dicho que lo importante es el trabajo diario. ¿Cómo es su día a día? ¿Qué es lo más bonito?

 

R.: Lo más bonito de mis días es disfrutar de mi familia, de mis compañeros de viaje.

Me gusta practicar mi sesión de deporte diaria porque me ayuda a canalizar el posible estrés por el que atravesamos y disfrutar de un buen café acompañada de una larga e interesante conversación. Otra de las cosas que me entusiasman es ver la llegada de los clientes al restaurante María con ganas de disfrutar y de vivir una experiencia y cumplir las expectativas que están esperando. El hecho de verlos irse con una sonrisa y diciendo cosas buenas de nosotros, son unos momentos maravillosos, muy felices de los que tengo la suerte de disfrutar cada día.

 

 

P.: En alguna ocasión ha dicho que para usted María es una forma de expresarte, de expresar todo lo que siente.

 

R.: Sí, María me da la oportunidad de contar todo aquello que me pasa por la mente, por el corazón. Cosas que tienen que ver con mi pasado, con mis viajes, los lugares donde he vivido, con mi infancia… Me siento feliz de poder utilizar este lenguaje con mis clientes, poder sorprenderlos a través de las novedades más recientes, de las creaciones con la que hemos trabajado con tantísima ilusión: un nuevo plato, nuevos ingredientes, cómo lo vamos a desarrollar en cocina… Vajilla, puesta en escena y acabado en sala… No solo yo, sino todos los talentos que forman mi equipo de los que estoy profundamente orgullosa. Como siempre digo, María es un proyecto conjunto en el que tengo la grandísima suerte de contar con unos profesionales que me acompañan en esta aventura diaria.

 

 

P.: Si tuviera que quedarse con un plato para caracterizar su cocina, ¿cuál sería?

 

R.: Es muy difícil quedarse con uno, pero si tengo que elegir, me quedaría con esas riquísimas patatas a la importancia que hace Tina Manole, porque llevan impresas el ADN de Ángel, al igual que en todos los guisos que elabora esta estupenda cocinera que admiro, no solo como profesional, sino como persona y directora en la actualidad del espacio de cocina del Restaurante. También me quedaría con una de nuestras últimas creaciones, la ya famosa Tarta de queso coulant creada por Cristina Martino, una de nuestras últimas incorporaciones al equipo de cocina. Pero estos dos platos estarían incompletos sin mis dos apoyos fundamentales en sala: Alejandro Aparicio y Cynthia Rodríguez, dos sumilleres inquietos y con ganas de nutrirse día a día.

 

 

P.: Hace poco estrenabas una nueva sección en Radio televisión Castilla y león, en el programa de Cristina Camell, “ Pasaporte foodie”, como surge esta idea?

 

Mi idea es llevar al hogar del telespectador todos aquellos espacios gastronómicos que para mi tienen “esa magia”, ya sea por su cocina, por su sala, por su decoración…o en muchos casos, por una unión de todos estos conceptos.

Pasaporte foodie Cuenta en el equipo con la colaboración profesional de @davidcoca @fotoisaac que está haciendo un trabajo estupendo en producción y edición transmitiendo al telespectador todo aquello que quiero contar, aquello que en muchas ocasiones, no se ve.

 

También cuento con el apoyo de @gregoriodiezdesde1925 y @grupovaldecuevas que me acompañan en esta nueva aventura.

 

 

 

P.: ¿Qué le pide a este 2019?

 

R.: Seguir disfrutando con lo que hacemos, seguir evolucionando, aprendiendo todo lo posible y más… Seguir intentando hacer felices a los que nos visitan con nuestras creaciones y continuar con salud para poder trabajar duro y con mucha fuerza.

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