El relator acabó con Pedro Sánchez

Una semana después de esta ocurrencia, el presidente del Gobierno se ha visto obligado a convocar elecciones generales para el 28 de abril. 

Al Gobierno de España se le ocurrió explorar una idea y el globo sonda del relator le explotó con una rápida respuesta en forma de manifestación contra esa 'genialidad'. Con la Plaza de Colón llena de banderas españolas, el intento de minimizar esa respuesta fue un fracaso. El mensaje no cuajó, como tampoco la guerra de cifras. La realidad fue evidente, independientemente de si hubo más o menos gente en las calles de Madrid.

 

En menos de una semana, el relator y sus consecuencias han forzado al presidente Pedro Sánchez a un adelanto electoral convirtiendo el año 2019 en un auténtico plebiscito político. Con mucho en juego, los partidos no han perdido un segundo en lanzar sus proclamas. El primero, Sánchez, desde el altavoz de la Moncloa para recordar que durante sus casi nueves meses de poder se han aprobado 25 Reales Decretos y 13 leyes. Ese es el balance que presenta dentro de su 'país de las maravillas' que, lógicamente, tiene diferentes interpretaciones al margen de la opinión que pueda merecer sus palabras desde el atril presidencial donde, sin lugar a dudas, arrancó la campaña electoral con su primer mitin para pedir el voto.

 

España necesita un Gobierno fuerte que asiente las bases económicas y sociales; que garantice políticas de bienestar y que avance para consolidar el crecimiento desde el apoyo a las empresas, especialmente esas pequeñas y mediadas empresas sometidas a un continuo acoso fiscal. No estamos hablando de signos políticos, pero es evidente que ningún Gobierno puede volver a convertirse en rehén de intereses independentistas. Es fundamental que la fortaleza se asiente en pactos serios, constitucionalistas. No estamos para nuevas aventuras ni mezclas raras cuyos resultados ya conocemos.

 

La incógnita de estas elecciones se basará en la capacidad de crecimiento y resistencia; el PSOE aspira a ser la fuerza más votada, por eso ha convocado elecciones, pero ni mucho menos tiene garantizado que pueda gobernar. Más bien, las miradas se dirigen al bloque de la Plaza de Colón y su capacidad de sumar porque PP, Ciudadanos y VOX ya han sumado en Andalucía. A partir de ahora comenzarán a llover encuestas y sondeos más o menos fiables pero es importante atender a la evolución de Ciudadanos y Podemos. Ambos partidos están en una situación delicada. Ciudadanos en un espacio inconcreto de consecuencias imprevisibles; Podemos, en una lucha cainita que le augura una caída libre en votos. 

 

El puzzle está servido. Y solo se trata del primer acto. Después de las generales vendrán las autonómicas y municipales. Muchas de las cosas que ocurran en mayo dependerán de lo que reflejen las urnas el 28 de abril.