El rector de la UVa destaca de 2015 el avance en infraestructuras y el "freno" a la caída del profesorado

El rector de la UVa, Daniel Miguel, durante un acto. JUAN POSTIGO

Daniel Miguel califica de "positivo" un año que comenzó "prácticamente sin expectativas" de financiación para infraestructuras, aunque considera que todavía queda mucho camino por recorrer.

El rector de la Universidad de Valladolid (UVA), Daniel Miguel San José, ha apuntado al avance en inversión en infraestructuras, al "freno" a la caída de profesorado y a la puesta en marcha de becas predoctorales y contratos postdoctorales como algunos de los puntos más relevantes del año 2015.

 

En una entrevista concedida a Europa Press, el rector califica de "positivo" un año que comenzó "prácticamente sin expectativas" de financiación para infraestructuras y durante el cual se han puesto en marcha la segunda fase del campus de Segovia, los arreglos en el Aula Mergelina y el abordaje de otro edificio pendiente en Soria.

 

"En el caso del campus de Segovia hay firmado un convenio para la financiación de la segunda fase por parte de Consejería y para lo demás existe el compromiso del presidente", explica Daniel Miguel antes de reiterar que un año atrás no había "ninguna esperanza" --"no había en el horizonte nada y se ha desatascado, lo cual no es malo"--.

 

En el caso del profesorado y tras recordar que el año comenzó con una tasa de reposición del diez por ciento, el rector de la UVA asegura que la situación es "igual de mala" que la del año pasado, "pero con diferentes perspectivas": la modificación de la normativa ha propiciado que las transformaciones de plazas de profesor titular a catedrático ya no computen en la tasa de reposición, que finalmente ha aumentado al cien por cien.

 

"Yo creo que estamos frenando la caída más que recuperando, porque hemos perdido mucho profesorado", lamenta antes de recordar que la Universidad de Valladolid tiene muchos profesores contratados como asociados, a tiempo parcial, y que los suyos son contratos "de baja calidad" que no permiten hacer carrera académica pero al menos sí "frenar la caída" de docentes.

 

El objetivo pasa por "estabilizar la plantilla", según Miguel San José, quien asegura que se puede hacer "algo pero no mucho" como emplear la tasa de reposición para estabilizar la situación de quienes veían acabar su contrato de profesor ayudante doctor tras cinco años aunque, reconoce, son "pocas plazas para lo que se necesita".

 

MÁS BECAS VINCULADAS A INVESTIGACIÓN

 

En lo que a la investigación se refiere, en el año 2015 aumentaron las plazas de contratos predoctorales: se ha pasado de las 20 del curso 2013/14 a las 25 de 2014 y a las 31 de la actualidad, según el rector de la Universidad de Valladolid, quien ha puntualizado que parte de ellas se dirigen a departamentos donde las plantillas están "especialmente envejecidas".

 

Asimismo, a lo largo del presente año se ha puesto en marcha un programa de contratos postdoctorales que, no siendo "muy grande", se espera incrementarlo en próximos años si fuera bien. "En los grupos habrá más personas haciendo la tesis y en algunos, se incorporarán hasta diez contratos postdoctorales".

 

También en el ámbito de la investigación, la Universidad de Valladolid ha trabajado en la ubicación de personal que ayude a los grupos a presentar solicitudes para la financiación de proyectos, por lo que se acudirá a la Fundación General para analizar la creación de una unidad "capaz de ayudar y acompañar" a los investigadores en la solicitud de proyectos dado que los aspectos burocráticos "sobrecargan mucho" y suponen "una barrera muy grande".

 

LA PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA

 

Entre otros asuntos abordados a lo largo de 2015 figura la reflexión sobre la actuación estratégica "a más largo plazo", para lo que habría que evaluar el Plan Estratégico 2008-2014 que, también consecuencia de la crisis, quedó "paralizado o en poco".

 

Con ese fin se nombró a Natalia Martín Cruz delegada del rector para Planificación Estratégica, una figura nueva en la UVA que tiene como misión evaluar el Plan antiguo y analizar la idoneidad de realizar planes sectoriales, así como poner en marcha una "necesaria" Oficina de Planificación Estratégica.

 

Pendiente de ver, en función de cómo evolucione el trabajo, si ese puesto se convertirá en Vicerrectorado, el rector busca que se comience a definir qué hará la Universidad de Valladolid en los próximos años, en los que "sin duda va a haber cambios".

 

"Ya se lleva años hablando de pensar en cambios o no de la gobernanza de las universidades y podría haber legislación estatal al respecto, por o que hay que pensar qué queremos hacer para adaptarnos lo mejor posible", explica el rector antes de incidir en la necesidad de "conocer" lo que la Institución tiene "para estar en una posición más fuerte" y adaptarse "mejor".

 

De este modo, en un plazo aproximado de seis meses, hasta la llegada del verano, la UVA tendrá una "idea más clara" de la situación en que se encuentran los servicios fruto del estudio y la evaluación realizados y, a partir de ahí, plantearse la reorganización dado que el diseño actual procede de hace "20 o 30 años".