El Recoletas Atlético Valladolid logra su permanencia en Asobal en el homenaje a Toño Garnacho

Víctor Rodríguez salta entre dos rivales

El equipo azulón se impuso los de Villa de Aranda (34-28) y certificó así su presencia en la máxima categoría durante la próxima temporada.

RECOLETAS ATLÉTICO VALLADOLID (34): Javi Díaz (Portero), Fernando Hernández (3), Rubén Río (7), Miguel Camino (4), Abel Serdio (3), Daniel Dujshebaev (7, 2p), Víctor Rodríguez (3) -siete inicial- Diego Camino (4, 2p), Nico López (1), Sergi Grossi (-), Alfonso de la Rubia (-), César Pérez (portero), Roberto Pérez (-), Gonzalo Viscovich (-), Jorge Serrano (1), Luisma Lorasque (1).

 

BM VILLA DE ARANDA (28): Xoan Ledo (1), Adrián Fernández (3), Víctor Megías (2), André Amorim (3), Raul Nantes (8), Manuel García (2) -siete inicial- Ricardo Amérigo (portero), Nemanja Bojicic (-), Juanlu Moyano (1), Henrrique Petter (-), Roberto Sánchez ‘Bicho’ (-), Lucas Moscariello (6), Mathias Bonaventure Ortega (-), Lluis Montserrat (-), Álvaro Torres (-), Iker Antonio Marcos (2).

 

PARCIALES: 1-2, 4-5, 6-8, 11-9, 13-10, 16-12 -descanso-, 20-15, 22-18, 23-20, 27-21, 30-25 y 34-28.

ÁRBITROS: Rafael Alberto García Mosquera y Goyo Muro San José. Excluyeron a Rubén Río (8’), Lucas Moscariello (11’ y 19’), Alfonso de la Rubia (24’), Daniel Dujshebaev (37’), Víctor Rodríguez (41’), Jorge Serrano (43’), Andre Amorim (48’), Nico López (53’).

 

PABELLÓN: Pabellón Huerta del Rey (Valladolid), ante 2.935 espectadores.

El Recoletas Atlético Valladolid alcanzó con su victoria ante el BM Villa de Aranda (34-28) la permanencia un año más en la Liga Asobal, el gran objetivo que perseguía el club en su primera temporada en la máxima categoría del balonmano nacional. Un éxito que llegó hoy gracias al triunfo de los gladiadores azules ante los de Aranda de Duero y las derrotas de los dos equipos colistas.

 

El equipo de Nacho González certifica de este modo su permanencia gracias a los 24 puntos conseguidos en 12 victorias (11 de ellas en Huerta del Rey) en las 26 jornadas disputadas hasta ahora, una brillante temporada para un equipo recién ascendido y con solo tres años de vida. Ahora restan cuatro jornadas de Liga en los que el Recoletas tiene el reto de mirar hacia arriba e intentar terminar en la mejor posición posible, con el quinto puesto en el horizonte y como gran reto.

 

El Recoletas Atlético Valladolid lució de nuevo en Huerta del Rey su mejor cara, con un juego colectivo exquisito en ataque, defensa consistente a pesar de la baja de Roberto Turrado -volvió Nico López tras su lesión- y una portería brillantísima con un Javi Díaz a un nivel altísimo ya que con sus paradas (16 paradas, 37% de acierto) detuvo la posible remontada del BM Villa de Aranda en la segunda mitad.

 

Sin embargo, al Recoletas le costó entrar en faena ante un BM Villa de Aranda que salió más enchufado a la pista. La necesidad de puntos hizo que los arandinos salieran con mejor ritmo y las primeras ventajas fueron para los visitantes (4-6, minuto 10). Las paradas de Xoan Ledo también hicieron daño a los locales. Sin embargo, los goles de Rubén Río, Fernando Hernández y Dani Dujshebaev fueron devolviendo la confianza a los gladiadores azules, que mejoraron en defensa poco a poco para ir remontando el choque.

 

Un parcial de 4-0 dio la vuelta al marcador y permitió a los vallisoletanos ponerse por primera vez por delante (10-8, minuto 18). La ventaja se mantuvo para los locales en la recta final de la primera parte, con un BM Villa de Aranda que fue perdiendo fluidez en ataque a la vez que aumentaban sus nervios. Al descanso el Recoletas Atlético Valladolid mantuvo el colchón de 4 goles (16-12) y las sensaciones ya eran muy positivas para los de Nacho González.

 

La ventaja vallisoletana se mantuvo en el inicio de la segunda parte incluso alcanzando los 5 goles de diferencia (20-15). El Recoletas superó entonces un periodo de tres exclusiones consecutivas que mermó la capacidad del equipo. Sin embargo, los locales aguantaron estoicamente anotando en inferioridad y defendiendo a buen nivel. Además, fueron minutos de gran brillantez de Javi Díaz en la portería, que de nuevo firmó un partido increíble.

 

Así, el partido tras este periodo de exclusiones se mantuvo con ventaja local (24-20, minuto 45) y con un Recoletas que en ataque jugó con mucha inteligencia, buscando los huecos adecuados con un buen Dujshebaev y también encontrando a los extremos.

 

El BM Villa de Aranda intentó sin éxito la remontada, con lanzamientos exteriores y defendiendo al límite, pero se chocó con un Recoletas Atlético Valladolid firme y sin errores que mantuvo su diferencia hasta el final del partido (34-28).

 

Nacho González, entrenador del Recoletas Atlético Valladolid comentó tras el partido: “Dos puntos importantes porque cumplimos el primer objetivo del equipo, la permanencia. Queríamos asentar al club y poco a poco va creciendo, hoy hemos conseguido la permanencia en Asobal de forma matemática. El segundo motivo era por el homenaje a Toño Garnacho, una figura importante para la plantilla y el club, queríamos dedicarle la victoria. Y luego para volver a la senda de las victorias en casa y con buenas sensaciones”.

 

“Ha sido un partido completo. Nos costó entrar porque su portería estuvo bien en ocasiones claras de gol. Pero poco a poco asentamos la defensa y pudimos hacer contraataques, una de nuestras mejores armas junto con el juego colectivo. Hemos ido abriendo brecha en el marcador que en la segunda parte aguantamos a pesar de la inferioridades seguidas que sufrimos. Al final cuando se ha abierto la defensa rival hemos anotado bien desde el extremo”, analizó el técnico.

 

“Estoy muy contento. Ahora toca seguir trabajando ya que quedan cuatro jornadas y el objetivo es intentar conseguir el máximo numero de victorias. Nuestra prioridad es competir en todos los partidos”, concluyó.

 

EMOTIVO HOMENAJE A TOÑO GARNACHO

 

El Recoletas Atlético Valladolid quiso también recordar a Toño Garnacho, fallecido hace un año. El que fuera director deportivo del club y uno de los mayores impulsores de la creación del Recoletas Atlético Valladolid fue homenajeado por la afición de Huerta del Rey en los primeros dos minutos del choque ante el BM Villa de Aranda.

 

La grada al completo del pabellón vallisoletano entonó al unísono el ya tradicional cántico de ‘Vamos mi Pucela, yo te llevo dentro de mi corazón…’, quizá el himno más popular de la afición del Recoletas Atlético Valladolid. La unión de toda la afición fue realmente emotiva y sirvió para recordar, desde el corazón, a Toño Garnacho una de las personas más importantes en la corta historia del Atlético Valladolid.