El Recoletas Atlético Valladolid empata en Guadalajara (30-30) en su primer amistoso del año

Los vallisoletanos cumplieron objetivos en un encuentro que dominó en el marcador pero que se escapó en los minutos finales.

Quabit Guadalajara (30): Jota Hombrados (portero), Carlos Barbero (portero), Sergio Mellado (1), Rubén Estebas (-), José María Márquez (4), Víctor Montoya (2), Alberto Sanz (4), José María Bozalongo (9), Ignacio Moya (6), Daniel Sedano (2), José Manuel Ramos Padilla (-), Diego Oliva (-), Sergio Valles (2), Mikel Redondo (-),

 

Recoletas Atlético Valladolid (30): Javi Díaz (Portero), César Pérez (portero), Diego Camino (3), Nico López (-), Sergi Grossi (-), Alfonso de la Rubia (1), Dani Pérez (1), Fernando Hernández (-), Rubén Río (6), Abel Serdio (2), Roberto Pérez (-), Jorge Serrano (3), Luisma Lorasque (2), Miguel Camino (3), Daniel Dujshebaev (4) y Víctor Rodríguez (5).

Parciales cada 5 minutos: 2-2, 7-3, 8-8, 9-11,12-15, 14-17 -descanso- 15-21, 19-22, 22-26, 24-29, 27-30 y 30-30

 

Árbitros: Excluyeron a Aberl Serdio (38’), Víctor Rodríguez (39’), Mikel Redondo (55’) y Roberto Pérez (56’)

 

Pabellón: Pabellón David Santamaría (Guadalajara). 

El Recoletas Atlético Valladolid empató en su primer amistoso del año 2017 ante el Quabit Guadalajara (30-30). Un partido cuyo objetivo no era otro que recuperar el nivel físico y de juego tras tres semanas de parón navideño.

 

El equipo mostró un buen nivel en muchos momentos del choque y superó con nota esta primera toma de contacto con la competición. El entrenador del Recoletas Atlético Valladolid pudo realizar pruebas, testar situaciones y jugadores y repartió minutos entre toda la plantilla, salvo Gonzalo Viscovich y Roberto Turrado, tocados y que no viajaron a Guadalajara. Tampoco jugó Sergi Grossi, también tocado y se sumó a la plantilla el extremo Dani Pérez, que pudo disfrutar de bastantes minutos.

 

Falta un amistoso más, el próximo viernes 27 de enero ante el Naturhouse la Rioja en Huerta del Rey, para que el equipo se ponga a punto y esté listo para comenzar la segunda vuelta de la Liga Asobal, el 4 de febrero.

 

El encuentro arrancó con un BM Guadalajara más acertado en ataque, anotando goles fáciles, y pronto cogió una ventaja de 4 goles (7-3, minuto 10). Tras un tiempo muerto de Nacho González, el partido cambió de cara y fue el Recoletas Atlético Valladolid el que tomó los mandos en el marcador, remontando hasta ponerse por delante (8-9).

 

Poco a poco, los vallisoletanos fueron ampliando su ventaja gracias a su mejoría defensiva y a su contraataque. Su colchón de goles llegó a ser de 3 goles al descanso (14-17) y que se amplió hasta los 6 goles (15-21), en el minuto 35. Los vallisoletanos se encontraban cómodos, imponiendo su ritmo de juego y con ventaja en el marcador. A diez minutos para el final el resultado parecía muy claro para el Recoletas Atlético Valladolid (24-29), pero los locales volvieron a cambiar la dinámica del partido mostraron su mejor versión en los momentos finales. Un impulso que les permitió remontar.

 

Así, pese a ser un amistoso, los diez minutos finales fueron más intensos y el Quabit Guadalajara logró empatar (30-30) a falta de un minuto para el final del choque. La actuación de su portero, Carlos Barbero, estuvo espectacular en esos minutos, deteniendo los últimos seis lanzamientos vallisoletanos. En el último minuto ninguno de los dos equipos pudo romper el empate con el que terminó el encuentro pese a que ambos contaron con ataques para haber marcado.

 

Nacho González, entrenador del Recoletas Atlético Valladolid, se mostró satisfecho y contento con el resultado del partido ya que cumplió con los objetivos marcados para este amistoso. “Nos vamos contentos porque ha sido una buena piedra de toque y para conocer el tipo de partidos que nos vamos a encontrar en la segunda vuelta de la liga, con rivales muy duros en casa y con muchos cambios de dinámicas”, dijo.

 

“Lo importante de este partido era entrar en dinámica y acumular minutos de competición”, añadió. “Además nos ha enseñado a que no debemos despistarnos en ningún momento cuando tenemos el control porque el equipo de casa puede anotar con facilidad y volver a meterse en partido en unos minutos. Para ganar hay que hacerlo muy bien”, comentó.

 

Sobre el partido, el entrenador vallisoletano dijo: “Empezamos flojos, con un 7-3 en contra, no estábamos bien en defensa. Pero después cambiamo el ritmo, apretando en defensa y pudiendo correr, así estamos mucho más cómodos. Durante esos minutos manejamos rentas muy cómodas, de 4 y 5 goles”.

 

El encuentro se torció “cuando el BM Guadalajara cambió su defensa a 5-1”, explica Nacho González. “Carlos Barbero nos sacó los últimos seis o siete lanzamientos, y fallamos varios lanzamientos francos de 6 metros. Al final remontaron y aunque tuvimos opciones de ganar no pudimos anotar”.