El Recoletas Atlético Valladolid cae con las botas puestas ante el Bidasoa Irún
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El Recoletas Atlético Valladolid cae con las botas puestas ante el Bidasoa Irún

José Manuel Sierra, viejo conocido de la afición vallisoletana, fue el encargado de poner la puntilla en los minutos finales con una parada a falta de menos de un minuto para hacer que los irundarras fueran el priemer equipo en llevarse el triunfo de Huerta del Rey.

El Recoletas Atlético Valladolid perdió ante Bidasoa Irún, pero lo hizo como se suele decir con las botas puestas. A pesar de ir a remolque durante todo el partido los de Pisonero estuvieron a las puertas de al menos llevarse un punto de este encuentro, pero en el último momento emergió la figura de Jose Manuel Sierra para detener un lanzamiento a la contra de Miguel Camino y dar el triunfo a los irundarras. El guardameta recordó épocas pasadas de cuando lucía los colores del extinto BM Valladolid y hacía vibrar con sus paradas a la afición que asistía a Huerta del Rey, aunque en esta ocasión la alegría no fue para los de Pucela, sino para el rival.

 

Dos de los equipos más en forma de la categoría se vieron las caras en un duelo muy parejo que se acabó decantando del cuadro irundarra por su mejor gestión del juego a pesar de que cerca estuvieron de dejarse sorprender del ímpetu y valentía del Atlético Valladolid, que acusó en exceso la baja de Roberto Turrado en el centro de la zaga, así como del brazo de Víctor Rodríguez, aunque en menor medida.

 

Avisaba Pisonero en la previa que era un encuentro para disfrutar y jugar sin presión, pero sin perder el objetivo de luchar por ganar el encuentro. Ya desde el comienzo la portería visitante fue determinante. Sierra empezó como acabó, parando balones, y si a eso se le suma el acierto desde la periferia de los lanzadores de Bidasoa, pues el marcador reflejaba ya a los 12 minutos una renta de cuatro goles para los visitantes (5-9).

 

A partir de ahí los irundarras supieron mantener su renta con mayores o menores problemas, porque los pucelanos con una dirección maestra de Diego Camino y Adrían Fernández no permitían que el conjunto Atlético se fuera del partido. El descanso reflejaba el 15-19, pero el partido seguía vivo y los pucelanos no habían dicho su última palabra.

 

La batuta de Diego Camino cambió la dinámica del partido, logrando acercar a los pucelanos a tres goles, e hizo que Jacobo Cuétara parase el encuentro. La clave estaba en la defensa, pero Bidasoa sabía bien donde buscar las cosquillas y a base de cañonazos del húngaro Bartok descerrajaba la meta de Carlos Calle, impidiendo acercarse del todo.

 

Como siempre la fe del equipo de Pisonero es inquebrantable y no vale solo con ganarle, sino que hay que rematarle y volverle a rematar para hacer que este equipo no se reponga. Bidasoa lo intentó, pero no pudo y los pucelanos comenzaron a meterles el miedo en el cuerpo, sobre todo si los colegiados hubieran dado validez a un gol de Miguel Martínez que entró por toda la escuadra y se salió. El que ya debería ser conocido como el cuarto palo de Huerta del Rey (el del interior de la porteria), pasó demasiada factura al final.

 

Con todo, el Recoletas no se hundió. Adrián colocó el 29-31.Dentro del último minuto el cuadro local recuperó  la bola y tuvo la contra para ponerse a uno, pero apareció la pierna de Sierra, que evitó el 31-32 ante Miguel Camino y mandó los puntos a Irún.